1701. Nació en La Habana José Martín Félix de Arrate.
Escribió la obra “Llave del Nuevo Mundo. Antemural de las Indias Occidentales”, que constituyó una muestra acabada de criollismo y modernidad.
En sus páginas aparecen cinco aspectos fundamentales de la vida colonial, descripción geográfica y natural, reseña económica, explicación de las funciones de las autoridades y magistraturas, cronología civil y eclesiástica, así como crónica cultural. Su primera edición fue por iniciativa de Francisco de Arango y Parreño y la edición corrió a cargo de la Real Sociedad Patriótica de La Habana.
Llegó a ser considerado como el primer historiador de Cuba por muchos científicos, entre ellos, Felipe Poey y Francisco Calcagno Monti.
1952. Fallece en La Habana Juan Miguel Dihigo Mestre.
En la Universidad de La Habana se graduó de Licenciado en Filosofía y Letras. Después en esas mismas disciplinas alcanzó el grado de Doctor. También se doctoró en el alto centro de estudios capitalino en Derecho Civil y Canónico.
Como lingüista, filólogo y pedagogo, realizó diversas contribuciones de importancia a la práctica de las ciencias pedagógicas. En esta tarea se destacó la fundación del primer laboratorio de fonética experimental en la Universidad de La Habana en 1908, único de su tipo que existió en aquellos años en América Latina.
1968. Fallece en La Habana el arqueólogo y antropólogo René Herrera Fritot.
Fue un acucioso investigador en disciplinas científicas, tales como la Botánica, la Geología y la Mineralogía, en las que contribuyó con importantes logros tanto en el ámbito nacional como internacional.
Uno de sus más destacados aportes a la Arqueología en Cuba, fue su participación en la fundación del denominado Grupo Guamá, primera Institución Arqueológica de Cuba en el siglo XX.
1989. Fallece en La Habana Francisco Alfonso Hernández, conocido como Paco Alfonso.
Fue uno de los primeros en hacer teatro verdaderamente popular en Cuba. Eso constituyó el teatro de propaganda y combate que creó el 14 de enero de 1943 en el salón de actos del sindicato de los tabaqueros. Su Teatro Popular fue un esfuerzo porque la escena reflejara el combate social.
También participó en las que se llamaron Brigadas Teatrales de la Calle para las que escribió obras de denuncia y agitación.
Entre los reconocimientos alcanzados estuvo en 1982 la Medalla Alejo Carpentier.
Por José Pérez Galdós Ortíz
SST- JCDT
