El 2025 fue particularmente desafiante para el municipio habanero
de Playa, un año marcado por tensiones económicas, dificultades en el acceso a
alimentos, problemas con el abasto de agua y una crítica situación en la
generación eléctrica que impacta directamente en la vida cotidiana de la
población.
A pesar de este contexto adverso, el Gobierno local, en
estrecha alianza con la población, impulsó un proceso de transformación
integral que priorizó la atención a las necesidades más urgentes y fomentó la
participación activa de la comunidad.
En este contexto, se otorgó especial prioridad al
enfrentamiento a conductas de asedio en espacios públicos, una problemática que
es abordada con mayor rigor y sensibilidad, logrando avances notables, aunque aún
queda mucho por hacer para erradicarla completamente.
Uno de los pilares de esta gestión fue la ejecución de
diversas acciones constructivas en sectores claves como Comercio, Salud,
Educación y Vivienda. Se repararon bodegas, escuelas, policlínicos y
consultorios del médico de la familia, además de la rehabilitación de ciudadelas,
lo cual mejoró significativamente las condiciones de vida de muchas familias.
La atención al Programa Materno Infantil se fortaleció con
un enfoque integral que incluyó seguimiento médico, apoyo nutricional y acompañamiento
social a embarazadas y madres con niños pequeños.
La atención a las familias en situación de vulnerabilidad
fue una prioridad transversal. Se identificaron núcleos con necesidades críticas
y se les brindó apoyo mediante la entrega de recursos básicos, el acceso a
servicios sociales y la inclusión en programas comunitarios, con el acompañamiento
de trabajadores sociales y organizaciones de base. Esta política social activa
busca no solo aliviar carencias materiales, sino también promover la integración
y el desarrollo humano.
Uno de los problemas más sensibles para la población fue la
distribución de la canasta básica. Las dificultades logísticas, el déficit de
productos y los retrasos en la entrega generaron malestar y preocupación en los
hogares, especialmente en aquellos con mayores carencias. Las autoridades
locales, en coordinación con el sistema de Comercio y los delegados del Poder
Popular, trabajan para mejorar la planificación, garantizar la equidad en la
distribución y mantener informada a la población sobre los cronogramas y
contingencias.
En el ámbito sanitario, el enfrentamiento a las arbovirosis
—especialmente el dengue y chikungunya— es una tarea de primer orden. Se
despliegan campañas de fumigación, saneamiento ambiental y educación sanitaria,
con una activa participación de estudiantes, trabajadores de la salud y
vecinos.
Paralelamente, los servicios comunales rediseñaron su
estrategia de limpieza, priorizando zonas críticas y desarrollando jornadas
masivas de recogida de desechos. Destaca en especial el embellecimiento y
mantenimiento de las principales avenidas del municipio, con la participación
activa de entidades como el Ministerio del Turismo y el Ministerio de
Relaciones Exteriores, que contribuyen a mejorar la imagen urbana y el entorno
comunitario.
La problemática del abasto de agua, agravada por la sequía
y el deterioro de las redes hidráulicas, es atendida mediante acciones de
mantenimiento, distribución alternativa y coordinación con organismos
superiores, aunque persisten desafíos importantes.
En respuesta a la escasez y los altos precios de los
alimentos, se organizaron ferias agropecuarias cada fin de semana, acercando
productos del campo a precios más asequibles y promoviendo el vínculo directo
entre productores y consumidores.
Los barrio-debates se consolidaron como espacios de diálogo
y construcción colectiva. En estos encuentros, los temas fundamentales giraron
en torno a la prevención del consumo de drogas, una preocupación creciente en
varias comunidades. La población expresó sus inquietudes, propuso soluciones y
evaluó el cumplimiento de los compromisos gubernamentales, fortaleciendo así la
transparencia, la rendición de cuentas y el sentido de pertenencia.
Todo este accionar se enmarcó en la implementación del
Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, una
estrategia nacional que tuvo expresión concreta en el municipio.
Este programa orientó los esfuerzos hacia una mayor
eficiencia en la gestión local, el fortalecimiento de la producción y los
servicios, el control del gasto público y la atención priorizada a los sectores
más vulnerables. En Playa, su aplicación se tradujo en acciones prácticas que
buscaron equilibrar las urgencias del presente con la sostenibilidad del
desarrollo futuro.
Un momento que evidenció la solidaridad y el compromiso de
los playenses fue la respuesta ante el paso del huracán Melissa. La comunidad
se movilizó rápidamente para apoyar a los territorios más afectados, organizando
donaciones, brigadas de ayuda y centros de acopio, demostrando que la unidad y
la empatía siguen siendo valores esenciales en la identidad local.
En este año del centenario del natalicio de Fidel Castro
Ruz, líder indiscutible de la Revolución cubana, su legado guía cada paso de
resistencia y transformación. Su pensamiento visionario continúa siendo faro y
brújula para el pueblo de Playa, que honra su memoria con acciones concretas y
compromiso cotidiano.
En resumen, Playa ha demostrado que, incluso en medio de
las dificultades, es posible avanzar cuando el Gobierno y el pueblo trabajan
juntos. El 2025 ha sido un año de retos, pero también de aprendizajes,
solidaridad y transformación, que sientan las bases para un futuro más justo,
participativo y resiliente.
https://radiococooficial.blogspot.com/2026/01/quisicuaba-consolida-su-mision.html
(Lien Martí Rodríguez – Radio COCO)
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