Mientras la lluvia robaba protagonismo en el estadio Latinoamericano y dejaba en pausa el duelo entre Artemisa e Industriales, en otros confines del país la emoción se desbordaba con relatos de coraje y persistencia.
Los Leñadores de Las Tunas y Cocodrilos de Matanzas
firmaron sendas remontadas para mantener
sus invictos en dos presentaciones en la IV Liga Élite del Béisbol Cubano.
Las Tunas, con el corazón latiendo al ritmo de la épica, se
negó a aceptar la derrota incluso cuando el marcador le era adverso, y en un
final de vértigo desató una tormenta ofensiva que dejó tendidos a los Cachorros
de Holguín con pizarra de 11-10.
Desde temprano el juego fue un ir y venir de golpes, como
dos boxeadores que rehúsan caer, primero con el empuje inicial de los
visitantes y luego con la respuesta tunera que castigó sin piedad a los
lanzadores rivales.
Cuando parecía que el destino se inclinaba definitivamente
en contra, los Leñadores volvieron a encender la chispa en el noveno capítulo,
enlazando imparables como piezas de un rompecabezas perfecto hasta sellar una
remontada que desató la locura en las gradas.
En ese torbellino ofensivo destacaron los imparables de
Luis Antonio Pérez, que igualó el marcador, y el tercero de Yudier Rondón en el
pleito, que definió el choque.
También ligaron tres hits en la tarde Osmán Caruncho y
Yassel Izaguirre, este último con tres impulsadas en el encuentro
Casi en paralelo, en el Victoria de Girón, los Cocodrilos
también escribieron su propia historia de resistencia, remontando en el octavo
inning con una mezcla de paciencia y oportunismo que convirtió el descontrol
rival en su mejor aliado.
Entre boletos, pelotazos y doble de Andrys Pérez que limpió
las almohadillas repletas, Matanzas armó un rally que cambió el curso del
partido y terminó por inclinar la balanza 8-7 en un desenlace que castigó cada
error de los Huracanes de Mayabeque.
El relevo matancero de Roilán Averohff, preciso en el
momento justo, logró contener cualquier intento de rebelión mientras el cierre
del juego quedaba sellado con autoridad por Yadier Garay.
Ni siquiera el histórico cuadrangular de Frederich Cepeda,
que lo sigue elevando en los registros de la pelota cubana, pudo evitar que su
equipo cargara con el peso de la derrota en una tarde de emociones cruzadas.
Con el telón aún en alto y la intensidad en aumento, la
Liga Élite se prepara para un nuevo capítulo donde cada juego parece prometer
otra historia de giros inesperados y héroes momentáneos.
Los Cazadores de Artemisa y los Leones Industriales de La
Habana desarrollarán doble juegos, a siete entradas cada uno según lo regulado.
(Prensa
Latina)
JCDT –
YRV - SST
