En este 2025 que casi finaliza el proyecto Puertas Abiertas en El Vedado habanero promovido por la oficina regional de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) constituyó una oda al patrimonio y su conservación.
Residencias capitalinas que atesoran memorables historias
como la sede del Ballet Nacional de Cuba, edificación de las últimas décadas
del siglo XIX, adquirida en el año 1943 por Laura Raynery, promotora de la
Sociedad Pro Arte Musical y madre de Fernando Alonso, reconocido bailarín y
coreógrafo, fueron visitadas por estudiantes, periodistas y público en general.
Los plegables emitidos por la Unesco que promueven tales
edificaciones cuentan con la información elaborada por la arquitecta Madeline
Menéndez, quien ofrece en cada uno de los inmuebles las descripciones
principales de su construcción, en su mayoría prevalecen mármoles, vitrales,
rejas y elegantes fachadas que conservan la plenitud gracias al cuidado y la
restauración.
El regio palacete de expresión ecléctica con notables
rasgos neoclásicos, como califica la doctora Menéndez a la sede del ministerio
de Cultura, o la propia sede de la oficina regional de la Unesco, sita en la
esquina de Calzada y D, que muestra una clara simetría de acceso centrado y
jerarquizado con la torre mirador, constituyen joyas de la arquitectura que
pueden apreciarse.
Puertas Abiertas incluyó también el recorrido por el museo
biblioteca Servando Cabrera Moreno, la residencia del embajador británico en el
país, la sede de la presidencia de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba
(Uneac), la casona donde radica la dirección nacional de la Federación de
Mujeres Cubanas y una residencia privada en Línea entre D y E.
La mayoría de las edificaciones permanecen conservadas y
son muestra del patrimonio vivo que a cada paso descubren los transeúntes,
prendas con jardines interiores, pequeñas terrazas, portales amplios típicos de
la arquitectura residencial del barrio capitalino.
Según el historiador Emilio Roig de Leuchsenring, la creación
de ese barrio residencial habanero se inició en el año 1858, cuando fue
aprobada la parcelación de la estancia El Carmelo, propiedad de Domingo Trigo y
Juan Espino, con un total de 105 manzanas, que adquirió mayor auge cuando Don
José Frías, Conde de Pozos Dulces, y sus dos hermanas consiguieron permiso de
parcelación de su finca llamada El Vedado, que se extendía desde la calle Paseo
hasta la Batería de la Reina, situada donde hoy se levanta el Hotel Nacional.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2025/12/hotel-nacional-de-cuba-cumple-95-anos.html
(Con
información de Bárbara Vasallo - ACN)
JCDT –
SST – BGC
