En La Habana, Cuba y el mundo decir Marina no suena tan rotundamente como hablar del gran paseo que distingue a la capital de este país caribeño, y es que El Malecón habanero es mucho más que su extinción de unos ocho kilómetros a lo largo de la costa norte de esta ciudad, desde la Habana Vieja hasta el barrio de El Vedado.
Su construcción comenzó en 1901 y, con el tiempo, se
convirtió en una amplia avenida de seis carriles acompañada por un muro de
hormigón armado que protege la ciudad del mar.
Más allá de su función práctica, este espacio se transformó en un punto de encuentro para generaciones de cubanos y visitantes, quienes lo consideran el corazón de la capital.
A lo largo de su historia, el Malecón ha sido testigo de
innumerables momentos: desde amores furtivos y pescadores pacientes hasta trovadores
que llenan las noches de música.
Por eso se le conoce como “el sofá más largo del mundo”, un lugar donde la gente se sienta a conversar, soñar o simplemente contemplar el espectáculo del mar al atardecer.
Una atmósfera vibrante refleja la resistencia y el espíritu
alegre de La Habana, convirtiéndolo en un escenario cultural y emocional que
trasciende su función arquitectónica.
Y añade que es una la “Avenida
marítima más famosa de Cuba; con sus seis vías de carriles es rematada por una ancha
acera, coronada por un muro que sirve de asiento a millares de personas que
contemplan el mar azul, el paso de los buques, o el rostro amado de quien
comparte un lindo momento al apreciar el ocaso”.
Si dudas El Malecón de La Habana es cita con la historia de la capital cubana, con el amor por su tierra y de pareja, es lugar de cita para todo, o casi todo, que una ciudad cosmopolita pueda imaginar y soñar.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2023/10/calles-habaneras-senas-de-identidad.html
(Abel
Padrón Padilla - Cubadebate - Ecured - RCH)
JCDT –
SST – BGC

