Comenzar el 2026 con la segunda edición del Campeonato Nacional de Blitz en parejas será el motor impulsor para el ajedrez, uno de los deportes más practicados en Cuba.
Ya sea de
manera oficial en un certamen local o internacional, en una escuela o en
cualquier esquina del país, el llamado juego ciencia es pasión en la mayor de
las Antillas y mantener esa tradición es el empeño de quienes dirigen el
deporte desde el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación.
La primera
versión del Blitz en parejas fue un éxito y sabemos que esta nueva edición
crecerá en cantidad y calidad, aseguró el comisionado nacional, Carlos Rivero,
quien adelantó que la cita es el día 10 en La Habana y ya son más de 70 las
duplas inscritas.
El
calendario dentro de casa tendrá otro momento importante en el mes de febrero,
con los certámenes élites masculino y femenino, muy importantes en un año de
Olimpiada de Ajedrez, porque los campeones asegurarán cupo directo en los
equipos.
La llegada
del mes de mayo volverá a traer el Capablanca in Memóriam, que por segundo año
consecutivo se beneficiará con los aires del balneario de Varadero, y otras
convocatorias internacionales que atraen a jugadores foráneos.
En el año
que recién cerró hubo para celebrar momentos de crecimiento especialmente en la
arista educativa, ya que es un propósito convertir el deporte de las 64
casillas en una herramienta de aprendizaje base para otras asignaturas
escolares.
El II
Congreso Internacional de Ajedrez Educativo, como parte de la Convención Afide
2025, satisfizo expectativas en ese sentido y dejó marcado el camino que seguirá
con el despliegue de otras iniciativas.
Consolidar
el ajedrez más allá de lo competitivo es el empeño base, sin desconocer que
como resultado de esa labor surgirán jugadores preparados para nutrir el alto
rendimiento.
La
participación internacional tuvo matices desde lo individual hasta lo
colectivo; en ese último sentido sobresalió el sexto lugar conseguido en la
Olimpiada para Personas con Discapacidad, que acogió Astaná, Kazajistán, en el
mes de octubre.
De manera
individual resaltó la experimentada santiaguera Maritza Arribas, más centrada
este año en las competiciones para sénior, con un saldo para aplaudir.
Fue
campeona continental entre mayores de 50 años en el mes de agosto y dueña de
bronce apenas tres meses después en el evento mundial de Gallipoli, Italia,
donde compartió protagonismo con la escocesa Ketevan Arakhamia-Grant y la legendaria
sueca Pia Cramling, medallistas de oro y plata, respectivamente.
En las
copas mundiales también hubo participación cubana, con Yerisbel Miranda y Dylan
Berdayes, ambos eliminados en la primera ronda, pero el hecho de llegar a una
justa limitada para un centenar de jugadores es un mérito indiscutible.
Conseguir
medalla de bronce en el festival de academias intelectuales con un equipo de niños
de 10 a 16 años también formó parte de los buenos momentos, a lo que se sumó la
regularización de presencia en justas internacionales por edades.
Liderar a
los países de América en la olimpiada sub-16, acogida por la urbe colombiana de
Barranquilla, dejó excelentes sensaciones, acentuadas por la presea de bronce
de Jinela Rodríguez entre los defensores del cuarto tablero.
Entre las
deudas es lógico mencionar la aspiración de estabilidad en mejores escaños del
ranking mundial, dado que la federación de Cuba no cuenta en la actualidad con
un jugador con más de dos mil 600 puntos Elo, rango necesario para elevar el
posicionamiento como país.
Sus mujeres
también andan en desventaja respecto a ese parámetro; llegar a totales Elo más
competitivos para el mundo, y sobre todo que se sustenten en fuerza real, es algo por conseguir.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/01/habanero-yadiel-estrada-lidera.html
(Con información
de Eyleen Ríos López – ACN)
JCT – SST -
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