Hoy en mi Habana el 8 de febrero

Lázaro Ross. Foto: Ecured
1863. El primer trabajo científico realizado por un médico cubano sobre bocio exoftálmico fue presentado por el doctor Carlos J. Finlay en una sección de la Academia de Ciencias Médicas y Físicas de La Habana. 

Finlay realizó toda su actividad profesional en Cuba y se dedicó por entero igualmente al estudio de las enfermedades que aquejaban a la población. Estuvo muy vinculado a los centros científicos del país y según consta la mayoría de sus trabajos los leyó y discutió en el seno de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

1879. José Martí habla en la ceremonia de inauguración del Liceo del poblado de Regla, en La Habana. 

Se refirió a la situación que había en esa zona de la capital cubana en la que había familias que no se preocupaban por enviar a sus hijos a la escuela.

Detalló: “Muchos niños vagaban en horas escolares perdiendo un tiempo precioso que pudieran emplearlo en su educación”.

1981. Fallece en La Habana María Cervantes, hija de Ignacio Cervantes, considerado por muchos el músico cubano más destacado del siglo XIX.

Nació en La Habana el 30 de noviembre de 1885. Desde muy niña se sintió atraída por el arte. El baile la entusiasmaba y solía bailar al compás de las creaciones musicales que su padre tocaba en el piano.

A través de su existencia, su auténtica cubanía, su simpatía personal y su carisma tan especial para interpretar sus canciones, le sirvió para ganarse la admiración y el cariño de su pueblo.

El día que cumplió 90 años en una entrevista que le realizó la emisora Radio Habana Cuba afirmó: “Hubiera querido retirarme de la radio, del teatro, y que me recordaran como era yo, sin espejuelos, sin canas, sin vejez. Pero hubo un segundo gran debut que no me pesa, porque si yo me hubiera retirado de verdad, me hubiera muerto ya. La música es mi vida.”

2005. Fallece en La Habana Lázaro Ross.

Fue calificado como el Akpwon cubano, y considerado rey de los cantos Yoruba en nuestro país. Los ritos africanos lo identificaron como OchaNiwe.

A través de su existencia se sintió un hombre muy realizado y agradeció siempre las grandes posibilidades que se le abrieron al haber tenido lugar en Cuba una Revolución. 

Por su meritoria labor recibió entre otras condecoraciones la Orden Félix Varela de primer grado y sobre todo el cariño y el respeto de su pueblo y de públicos de diferentes partes del mundo.

Por José Pérez Galdós Ortíz 

SST- JCDT 



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