Los resultados finales de los estudios clínicos Fase 2 para el tratamiento con Jusvinza de pacientes convalecientes de Chikungunya en etapa posaguda y en etapa crónica de la enfermedad, cumplieron la hipótesis planteada por los investigadores: “resolvieron la sintomatología dolorosa e inflamatoria de las articulaciones secundarias, producidas por este virus”.Así lo afirmó el Doctor en Ciencias Julio Baldomero Hernández, director de Investigaciones Clínicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), en el encuentro de esta semana del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con expertos y científicos para temas de Salud, celebrado en el Palacio de la Revolución.
Para conocer en el terreno el desarrollo de la investigación,
miembros del grupo de prensa de la Presidencia visitaron el CIGB, cuyos científicos
han desarrollado por más de dos décadas una molecúla que ha demostrado eficaces
resultados en el tratamiento de enfermedades.
Baldomero Hernández señaló que se ha llegado a estas
respuestas a partir de dos estudios clínicos Fase 2 iniciados a comienzos de
diciembre con el objetivo de comprobar el efecto terapéutico y la seguridad del
producto en este tipo de pacientes.
El realizado en pacientes en etapa posaguda –explicó- se
ejecutó en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico Diez de Octubre de La Habana,
el que incluyó a 174 personas. Y el estudio en pacientes en etapa crónica de la
enfermedad se hizo en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgio Docente Faustino
Pérez, de Matanzas, en el que participaron 120 individuos.
En ambos estudios, argumentó el especialista, el 70 por ciento de los pacientes cumplieron con los resultados previstos, “por lo que se demostró que estábamos ante un medicamento seguro y altamente eficaz para este tipo de patología”.
Con los resultados obtenidos hasta abril –enfatizó— “podemos
afirmar que contamos en Cuba con un medicamento que es capaz de resolver la
sintomatología dolorosa y articular, así como la inflamación secundaria, y que
podemos darle una mejor calidad de vida a nuestros pacientes”.
Otro saldo positivo fue que demostró, “como nos habíamos
planteado, que no solo podía ser efectivo en el tratamiento de las manifestaciones
clínicas dolorosas e inflamatorias, sino que, resuelta la sintomatología, podía
ser persistente en el tiempo”.
Para la investigación –argumentó— se empleó, en ocho
semanas, un esquema de seis dosis y otro de nueve dosis, y ambos fueron
altamente efectivos, pero también hicimos una evaluación a la semana 12 en la
que comprobamos que el medicamento se mantenía.
Entonces, reiteró, “con el uso de Jusvinza hemos demostrado
que no solo el medicamento es efectivo y es capaz de resolver la sintomatología
articular, sino que hace que persista el efecto, y por tanto los pacientes no
evolucionan a la forma crónica.
“Sin dudas, esto es una ventaja, lo que hace muy atractivo
el medicamento, pero además le da una garantía, primero al personal médico y,
segundo, una tranquilidad a la población de contar con un medicamento altamente
efectivo”.
Al comentar pormenores de la investigación, el especialista
señaló que el estudio sobre el empleo de Jusvinza para tratar el Chikungunya
incluyó también el uso de la terapia convencional para esta enfermedad:
antiinflamatorios, analgésicos, esteroides y otras empleadas a nivel mundial, y
se demostró que el medicamento cubano es una terapia altamente efectiva.
El científico informó que actualmente, con la aprobación de
la autoridad regulatoria, está en su segunda semana de ejecución un estudio
Fase 3 que incluye a 300 pacientes de instituciones médicas de La Habana. “Y
estamos muy optimistas con los resultados que se están observando”, aseguró.
CON LA LÍDER DEL PROYECTO JUSVINZA
La Doctora en Ciencias María del Carmen Domínguez Horta,
especialista principal del proyecto de Autoinmunidad e Inflamación del
Departamento de Farmacéuticos de la Dirección de Investigaciones Biomédicas del
Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, lidera los estudios sobre una
molécula que se ha colocado en el imaginario popular como muestra y orgullo del
desarrollo de la ciencia cubana.
“Jusvinza –explica- es una molécula que fue diseñada originalmente para el tratamiento de la artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunitarias. Su principio activo es un péptido; es decir, es un fragmento de una molécula que está involucrada en la inflamación, en los procesos inflamatorios de varias enfermedades autoinmunitarias.
“Para el diseño de Jusvinza tuvimos un enfoque innovador.
Se utilizaron primeramente herramientas de la bioinformática, algo muy
interesante que nos dio muy buenos resultados en las evaluaciones preclínicas.
Al mismo tiempo, el concepto de Jusvinza se aparta de los fármacos del mercado
que se utilizan para el tratamiento de las enfermedades autoinmunitarias, por
cuanto su concepto está enfocado en la regulación de la respuesta inflamatoria;
es decir, controlar la inflamación, regularla, pero sin inducir inmunosupresión”.
En las investigaciones biomédicas, rememora la científica,
la obtención de un nuevo fármaco lleva muchos años de estudio. Este proyecto
inició a comienzos de los años 2000, fue aprobado en nuestro Consejo Científico
y luego vinieron el diseño de la molécula, las evaluaciones preclínicas en
sistemas experimentales in vitro y en modelos animales, donde se demuestra el
concepto, o sea, que el fármaco tiene efecto terapéutico para las enfermedades
en cuestión. Y después vienen otros estudios muy importantes, como los de
toxicología, donde se demuestra la seguridad del fármaco.
Jusvinza cumplió con esas etapas positivamente y al mismo
tiempo se inició el desarrollo de las formulaciones para ser usado en
pacientes; a lo que siguió la parte de evaluaciones clínicas, que nosotros la
iniciamos con los ensayos clínicos en artritis reumatoide Fase 1, donde demostramos
la seguridad y acumulamos un conjunto de evidencias preliminares de efecto
terapéutico.
A partir de esos resultados pasamos a las investigaciones
clínicas Fase 2, pero cuando estábamos en ella, llegó la pandemia de COVID-19.
Entonces –relata-, una de las alternativas que se utilizó para el tratamiento
de las formas graves y críticas de estos pacientes fue Jusvinza, que en ese
momento nuestro pueblo lo conoció con el código CIGB-258.
Los resultados fueron positivos y la molécula se incorporó
al protocolo nacional de tratamiento para la COVID-19, lo que contribuyó a
reducir la mortalidad en nuestros pacientes antes de contar con nuestras
efectivas vacunas. Jusvinza –recordó- se usó para el tratamiento de las
muchachas embarazadas, las puérperas, los niños que tuvieron formas muy graves
de la enfermedad y los resultados fueron satisfactorios, fueron positivos.
Y ahora, con la nueva contingencia que planteó el
Chikungunya, el mecanismo de acción de Jusvinza sostiene su uso para el
tratamiento de las secuelas en estos pacientes asociadas a artritis; o sea, a
inflamación articular y otras complicaciones sistémicas.
Hoy, desde el punto de vista de las investigaciones básicas
–agrega—, seguimos acumulando evidencias en cuanto al mecanismo de acción de
esta molécula, que es muy interesante, porque regula la inflamación sin causar
inmunosupresión, induciendo clones de células reguladoras y también inhibiendo
otros glóbulos blancos que intervienen en estos procesos inflamatorios”.
¿Qué representa en su vida como científica un producto como
Jusvinza?, fue la última pregunta que quisimos hacer a la Doctora en Ciencias
María del Carmen Domínguez Horta.
“Es parte de mi vida, es como si fuera otro hijo. Es algo a
lo que le he dedicado muchos años de investigación, de esfuerzo, de estudio, de
trabajo, con un colectivo que me ha apoyado muchísimo, de investigadores en
diferentes áreas de nuestra institución, el Centro de Ingenería Genética y
Biotecnología. O sea, Jusvinza es un gran equipo”.
JUSVINZA SIGUE HACIENDO CAMINOS AL CURAR
La Doctora en Ciencias Gillian Martínez Donato, gerente de
desarrollo del proyecto Jusvinza, abordó los caminos que aún le faltan por
recorrer y abrir a esta innovadora molécula del CIGB, que por sus
potencialidades ha sido estudiada fundamentalmente en la indicación de artritis
reumatoide, sobre lo cual se realiza un estudio clínico Fase 3.
Esta investigación ya está en la etapa de los análisis estadísticos para elaborar el informe final y presentárselo al CECMED, a fin de que la autoridad reguladora nacional decida otorgarle el registro definitivo para esta indicación, tanto para su uso en la población cubana como para su comercialización internacional, informó.
Y ahora, a partir del reposicionamiento del producto para
el tratamiento del Chikungunya, como se hizo anteriormente para la COVID-19,
nuestros investigadores trabajan en esta nueva dirección.
¿Y fuera de nuestras fronteras?
El CIGB no ha parado de investigar acerca de la racionalidad del mecanismo de acción de Jusvinza y realmente tenemos una labor muy activa de colaboración internacional. Estos resultados nos han permitido publicar en revistas científicas prestigiosas que han levantado el interés de diferentes compañías internacionales y actualmente estamos en proceso de negociación con instituciones interesadas en el desarrollo del producto.
En diálogo con el equipo de prensa de la Presidencia, la
miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba,
Doctora en Ciencias Marta Ayala Ávila, directora general del CIGB, subrayó que
para la cartera de proyectos y productos de la institución, Jusvinza representa
una esperanza muy importante para la salud del pueblo cubano y también se
quiere empezar a trabajar con contrapartes extranjeras para convertirlo en bien
exportable.
Como informó en el encuentro de esta semana del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con expertos y científicos para temas de Salud, la destacada científica subrayó que Jusvinza es un proyecto priorizado del CIGB y de Biocubafarma, y se labora tanto en los elementos regulatorios como los productivos, siempre con el acompañamiento permanente del CECMED.
Explicó que el producto se está trabajando en la planta del
CIGB de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, nueva instalación que fue
terminada con un alto estándar. Se han estado fabricando ingredientes farmacéuticos
activos, de tal manera que en lo que va de año, en el primer trimestre, se han
entregado al Sistema Nacional de Salud 21 mil bulbos de Jusvinza, tres veces más
de lo que se distribuyó el pasado año.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/03/farmaco-cubano-neuralcim-un-rayo-de.html
(René Tamayo León - ACN - Tomado de la Presidencia de Cuba)
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