«En Oncología, no basta con tratar con calidad: hay que tratar con el corazón. Que esta unidad sea un refugio de esperanza, un centro de ciencia con alma y la confirmación cotidiana de que, aunque el camino sea complejo, nadie lo recorrerá solo».
Con esas palabras compartidas desde el humanismo habló el
doctor Luis Eduardo Martín Rodríguez, director del Instituto de Oncología y
Radiobiología -ubicado en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución-.
Su intervención tuvo lugar en la inauguración de la Unidad
de Tratamiento Ambulatorio de Oncología, espacio que, como también él dijo,
está «pensado para garantizar seguridad, profesionalidad y calidez en la atención
a nuestros pacientes».
Se trató de un momento vivido justamente en el día del
cumpleaños 95 del General de Ejército Raúl Castro Ruz, y que tuvo como apertura
un material sonoro desde el cual podía escucharse al experto guerrillero
asegurar que «la vida es un permanente batallar». La jornada de la tarde contó
con la presencia del Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, así como con el miembro del Buró Político y Primer Ministro, Manuel
Marrero Cruz.
«Este acto -afirmó Luis Eduardo Martín Rodríguez- cobra
especial significado al celebrarse el cumpleaños 95 del General de Ejército Raúl
Castro Ruz, en el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y
se enmarca en las celebraciones por el aniversario 60 de la fundación de
nuestro Instituto».
«La unidad lleva el nombre de un paradigma de la oncología,
la insigne Doctora María del Carmen Barroso, quien en la década de los 80 del
pasado siglo inició la quimioterapia ambulatoria en Cuba».
El director del Instituto de Oncología y Radiobiología no
pasó por alto el momento en que nace una unidad como la de Tratamiento Ambulatorio:
«Lo hacemos -reflexionó- en un contexto difícil, marcado por el recrudecimiento
del bloqueo, el cerco energético, y las amenazas de intervención militar del gobierno
de los Estados Unidos».
La inauguración resultó propicia para distinguir a un grupo
de entidades que hicieron posible el nacimiento de un centro tan especial. De
manos del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista,
recibieron el reconocimiento Seguros Internacionales de Cuba (ESICUBA); la
Empresa de Tecnologías Industriales para la Construcción (TICONS); la MIPYME
Materiales de Construcción San Miguel; el Grupo Inicio; el Centro de Ingeniería
Genética y Biotecnología (CIGB); los Laboratorios Farmacéuticos AICA; y la
embajada de Qatar en Cuba.
Una vez que el Jefe de Estado cortara la cinta inaugural,
él y el Primer Ministro -acompañados del titular de Salud Pública José Angel
Portal Miranda, así como de otros dirigentes de la capital y representantes del
sistema de Salud-, recorrieron los espacios de la Unidad de Tratamiento
Ambulatorio de Oncología, allí donde el orden, la limpieza y el silencio imperaban
en cada lugar.
En el edificio -como explicó el doctor Luis Eduardo Martín
Rodríguez al equipo de prensa de la Presidencia de la República- se irá más
allá de tratamientos con quimioterapia: habrá también inmunoterapia,
tratamientos de soporte y de otro tipo, “que los pacientes necesitan durante su
enfermedad para hacer el control de la curación”.
El directivo enunció que la Unidad “mejora ostensiblemente
la calidad y el confort de los pacientes; y, a la par, mejora en un cien por
ciento el confort de los trabajadores”.
A propósito de la adversidad que entraña el bloqueo
imperial, y de cómo los cubanos se imponen ante él y se reinventan, el director
del Instituto de Oncología y Radiobiología afirmó que la Unidad de Tratamiento
está a la altura de cualquier unidad, de primer nivel, de tratamiento
oncológico en el mundo; «porque tiene la estructura física real, tiene la
tecnología, bastante aceptable, pero lo que más tiene es la calidad científica
de los líderes, de los profesores, de los médicos que están acá».
Él explicó que, de la veintena de médicos y de enfermeras
especializadas que trabajan en el nuevo centro, «muchos son líderes en la
región, en América y en el mundo”. Y en otro momento reflexionó sobre cómo los
expertos deben saber prodigarse a una «persona que está frágil, a una persona
que está psicológicamente afectada, o a una familia».
El doctor recalcó que, «si el corazón no está por encima»
de las dificultades del día a día, «aun cuando usted tenga la mejor preparación
científica, cuando usted tenga la mejor escuela vencida», no habrá éxito en la
tarea de atender diariamente entre 90 y 120 pacientes, con sus diferentes
esquemas de tratamiento.
A finales de febrero de este año, el Presidente Díaz-Canel
Bermúdez había estado en el Instituto de Oncología y Radiobiología, en una ruta
que ha estado recorriendo centros de Salud que han vivido importantes saltos
tecnológicos. En aquella ocasión, cuando el dignatario hablaba sobre la nobleza
de un camino como el de la transformación digital, Luis Eduardo Martín
compartió su certeza de que a veces, cuando uno empieza a anunciar ideas
nuevas, estas pueden resultar locuras, hasta que finalmente se logran.
Este miércoles, al cortarse la cinta inaugural, se hizo
realidad una aspiración especialmente noble y que, mucho tiempo atrás, fue uno
de los tantos sueños que le nacen a Cuba, siempre desvelada por sus hijos.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/06/cuba-celebra-el-dia-de-la-enfermeria.html
(Alina Perera Robbio - Juventud Rebelde)
JCDT

