La llegada de la etapa veraniega, con sus habituales precipitaciones y el consecuente estanque de aguas, además de la desmedida acumulación de desechos sólidos, traen consigo la aparición de mosquitos, jejenes y otros vectores que transmiten enfermedades como el dengue; pero el escenario es mucho más complejo en estos momentos.
Como ha alertado la viceministra de Salud Pública, la doctora
Carilda Peña, en nuestro país circulan actualmente cuatro prototipos de
arbovirosis dengue, chikungunya, oropouche y otras arvobirocis lo que exige
redoblar la mirada y la acción en cada comunidad.
El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) mantiene activados
todos los sistemas de vigilancia en fronteras, aeropuertos, puertos y la
atención primaria, consciente de que en el mundo han resurgido amenazas como la
fiebre amarilla, brotes de ébola en África y el preocupante hantavirus.
Hasta el momento en Cuba no se ha detectado el roedor
vector principal de este último virus. Sin embargo, la experiencia nos enseña
que la prevención es la única vacuna colectiva.
El llamado de la viceministra es claro y oportuno: la
familia cubana debe ser el primer eslabón de esta cadena defensiva. Abatizar
los tanques y recipientes que almacenan agua, mantenerlos tapados, eliminar
vertederos de desechos sólidos y acudir al médico ante cualquier evento febril
son acciones sencillas pero vitales. El sistema de salud está preparado, sus
profesionales en cada consultorio y policlínico están en alerta, pero la
batalla se gana desde los hogares.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/07/cuba-se-suma-la-noche-iberoamericana-de.html
(María Karla Fernández Mustelier – Radio COCO)
JCDT
