El Festival de Deporte Escolar, que tiene a Cuba hoy en un verano eminentemente deportivo, se realiza por primera vez. Sin embargo, nada es tan nuevo como parece; hurgando en la historia —tan rica para explicar lo ocurrido y comparar los momentos que se han vivido y que vivimos nos encontramos los antecedentes.
Este Festival, que nace como modalidad de los Juegos
Nacionales Escolares ante la imposibilidad de celebrar su 62 edición en el
formato habitual —debido a las pretensiones del actual gobierno de Estados
Unidos de asfixiar y literalmente matar a un pueblo por desasosiego, con su
recrudecimiento del bloqueo, su cerco energético, su implacable persecución
financiera y comercial, y sus bandos de medidas del 29 de enero y del 1ro. de
mayo pasado— es mantener vivo, en el año de su Centenario, el pensamiento del
Comandante en Jefe.
Él había expresado en el mismísimo año 1959, el 1ro de
abril, que «cuando cada muchacho encuentre en la ciudad, en el pueblo, en el
barrio, un lugar apropiado para desarrollar sus condiciones físicas y dedicarse
por entero a la práctica del deporte de su preferencia, habremos visto
satisfecho el deseo de todos los que hemos hecho esta Revolución...».
A pesar de los intentos por destruir la alegría del pueblo
y su amor por el deporte, eso que expresó el Jefe de la Revolución Cubana es lo
que está ocurriendo hoy con el Festival Deportivo Escolar: es la posibilidad
real de que niños, niñas, adolescentes y aquellos con discapacidad de
diferentes tipos vean realizadas sus aspiraciones y sus sueños, como ya lo
hicieron en la inauguración y lo harán en los espacios competitivos.
El Festival pasa por la esencia misma del sistema deportivo
y, al propio tiempo, lo conecta con el modelo económico y social que
construimos y defendemos, pues se regresa al municipio como célula fundamental
de la actividad atlética. Así lo expresa nuestra Constitución, y así lo
reflejan las 176 medidas que se acaban de adoptar, en aras de revertir la
actual situación del país.
En síntesis, y en su idea, este gran evento vuelve a
empoderar al municipio. No hay que ir mucho tiempo atrás, solo 45 o 40 años,
para encontrarnos que aquellos Juegos Escolares tienen puntos en común con el
Festival Deportivo Escolar al que hoy le damos la bienvenida.
Entonces, en cada territorio se hacían esos Juegos, como
una especie de eliminatorias por fases; luego venían los Escolares
provinciales, con cada localidad municipal en defensa de los colores de sus
comunidades, en los que participaban los atletas de la EIDE, y al final se seleccionaba
la delegación de la provincia que asistía a los Nacionales. Esa fórmula es la
que, con mucho orgullo, permite afirmar que más del 85 % de las medallas
olímpicas salieron de esos Juegos. Es decir, comenzaron a forjarse en el
municipio.
Hoy también están los de la EIDE en el Festival, con 12 057
atletas —7 271 en el sector masculino y 4 788 en el femenino—, fortaleciendo su
nivel técnico.
Uno de los grandes méritos del Festival es ese regreso a la
raíz. Justamente cuando más aprieta la soga imperial por querer desaparecer el
ejemplo de Cuba, el sistema deportivo tomó de la riqueza y reservas
organizativas de una obra tan grande como la del deporte cubano, que no se
levantó al azar, sino por un pensamiento participativo que lideró el propio
Fidel. Fue en un contexto similar, en los primeros Juegos Escolares, que le
nació la frase de que el deporte es un derecho del pueblo.
Por ese derecho es que el Festival no es una alternativa,
no aparece porque se suspendieron los Juegos Escolares, sino que los
multiplica, extiende su alcance, favorece la captación del talento y pone a la
familia de los estudiantes deportistas como destinataria del esfuerzo de sus
hijos; porque es en el barrio, en las instalaciones, en las calles de la
comunidad donde se materializa el hecho deportivo.
Si hoy se puede hablar de este Festival, no es solo porque
se haya cumplido una Resolución del Presidente del Inder que indicaba su
realización, sino porque se desmontó y se desplegó esa idea en una metodología
coherente y motivadora. Por eso los metodólogos de educación física, de
recreación y de actos masivos de la Dirección General de Deportes para Todos,
desde el mes de febrero, se asentaron en sus municipios de residencia, y hoy su
contribución es parte de la razón del éxito del Festival Deportivo Escolar.
Como lo son las comisiones municipales y provinciales de
Recreación, dirigidas por el gobierno con el acompañamiento del Partido y la
conducción de las direcciones del Inder en esas instancias; porque el deporte
es también una obra colectiva, y solo puede entenderse en la integración de
cada una de las partes de nuestra sociedad. En ellas se planificaron y se
engrasaron los métodos de trabajo para llegar a este momento.
El Festival del Deporte Escolar es, en opinión de José Cedeño, director general de Deportes para Todos, «un renacer, un despertar de nuevas motivaciones del sistema competitivo a nivel de base».
En otras palabras, con el Festival, Cuba vuelve a ganar
otra medalla de oro.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/06/industriales-frente-las-tunas-en-final.html
(Portal
del Ciudadano de La Habana)
JCDT
