"Cuba vive un genocidio sistemático y una guerra sostenida por el gobierno estadounidense que se expresa en un cruel bloqueo económico y financiero por casi 70 años. El actual gobierno de Estados Unidos recrudece cada día más las medidas de cerco comercial y petrolero que están provocando graves consecuencias en nuestro país y grandes sufrimientos a la población cubana.
"Los artistas, escritores y académicos cubanos hacemos
un llamado a los colegas estadounidenses de buena voluntad y compromiso
humanista para que denuncien y condenen públicamente la política de asfixia y
las amenazas de intervención militar en Cuba de la administración de Donald
Trump.
"Lo hacemos precisamente este cuatro de julio, el día
en que se celebra en Estados Unidos la firma por los representantes de las
trece colonias para alcanzar la emancipación del dominio británico. Conocemos
ese texto trascendental, en cuya hermosa redacción se precisa que los hombres
son creados iguales, dotados de ciertos derechos inalienables, entre ellos la
vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
"Cuba está siendo agredida por el gobierno de Estados
Unidos en sus derechos inalienables. Se arguyen ridículas razones para
presionarnos, entre ellas, la increíble falacia de que este pequeño
archipiélago caribeño representa un peligro para la seguridad nacional
estadounidense. Semejantes mentiras provienen de mentes alucinadas e inicuas.
Resultan ridículas para cualquier persona informada sobre Estados Unidos, la
más grande potencia militar y nuclear de todos los tiempos.
"Nuestros pueblos y culturas poseen una larga historia
común donde abundan los ejemplos de un enlace natural, profundas conexiones
académicas, artísticas y literarias, que no han podido borrar los odiadores.
"La política del gobierno de Trump hacia Cuba se
mantiene secuestrada, como ha sido tradición, por una minoría cubano
estadounidense que se beneficia económica y políticamente con esa conducta
apátrida e irracional. Hoy, el máximo exponente del enfrentamiento irracional e
inhumano es, sin dudas, Marco Rubio. El secretario de estado miente al pueblo
estadounidense sobre nuestra realidad y atiza el fuego injerencista con sus
acciones cada vez más criminales.
"A Rubio y sus acólitos no les resultan suficientes el
bloqueo petrolero, las sanciones contra empresas extranjeras asentadas en
nuestro país, las amenazas a quienes comercian con Cuba, los obstáculos a la
cooperación humanitaria, la persecución a los amigos solidarios que nos
visitan. Intentan inclusive, imponer una mordaza global a quienes nos defienden
en los organismos internacionales sobre la base de razones legales, humanas, de
respeto a la autodeterminación y de civilizada convivencia universal entre los
pueblos y gobiernos.
"Los escritores, artistas y académicos cubanos
conocemos muy bien la hermosa historia que ha unido a nuestros pueblos a lo
largo de siglos, que se expresa en hitos tales como la contribución del
comerciante cubano Juan de Miralles (1713-1780) a la lucha emprendida por
George Washington (1732-1799) y la amistad que se profesaron; la miríada de
estadounidenses que lucharon por la independencia de Cuba, y murieron por ella
en el campo de batalla, como lo hizo con sólo 26 años el brigadier general
Henry Reeve (1850-1876), cuyo nombre ostentan las brigadas de médicos cubanos
que van por el mundo salvando vidas y no lanzando bombas.
"José Martí (1853-1895), el gran poeta y político
cubano, vivió en Estados Unidos 15 años, más tiempo que en su propio país, y
tuvo allí grandes amigos que le apoyaron en su afán de retomar, en 1895, la
guerra por la independencia de Cuba contra el gobierno colonial español. Uno
ellos fue sin dudas Charles Dana (1819-1897), director del periódico The Sun,
quien empleó al prócer cubano a sabiendas de sus ideales y de su poderosa
capacidad intelectual.
"Cuando supo de la muerte en combate de Martí escribió:
«era un hombre de buenos sentimientos y gran corazón, de opiniones ardientes y
altos ideales (…) héroes como él no abundan en el mundo de hoy, y su tumba
guerrera atestigua que aún en esta era de positivismo materialista existen
espíritus capaces de darlo todo en aras de los principios, sin egoísmos ni
segundas intenciones».
"De esa estirpe somos descendientes orgullosos las cubanas y los cubanos. En la UNEAC nos reconocemos en ese legado sublime, de fidelidad no sólo a la creación artística y literaria sino también, y de igual modo, a la patria.
"Aquí estamos, en la dolorosa resistencia cotidiana,
pero acompañando con nuestras creaciones al pueblo de Cuba. En tiempos muy
duros, de grandes escaseces y sufrimientos, le regalamos al prójimo nuestros
versos, canciones, danzas… en irrenunciable vocación de servicio; para
reconfortar las almas.
"Queremos la paz, creemos en los valores que nos han
unido por siglos al pueblo estadounidense, a sus artistas, escritores,
académicos, hombres y mujeres de buena voluntad. Por eso hoy les pedimos alzar
sus voces, batallar desde las ideas y emplear la creación para condenar la
política criminal del gobierno de su país contra nuestro pueblo, del cual somos
parte y al cual nos debemos.
"¡Basta de sufrimientos provocados, de genocidio
consciente, de la guerra que se nos hace por el solo «pecado» de defender la
independencia nacional y el derecho inalienable a decidir nuestro destino! El
mundo debería ser un mejor lugar y Estados Unidos el país «que soñaron los
soñadores» como lo describió el gran poeta de Harlem, Langston Hughes
(1901-1967), quien fue amigo entrañable de Nicolás Guillén (1902-1989), el
fundador de la UNEAC.
"Tomemos los versos de Hughes cual llamado a la cordura de un gobierno que no representa a su pueblo al intentar asfixiar a los cubanos: «Que Estados Unidos sea el sueño que soñaron los soñadores. / Que sea esa tierra grande y fuerte de amor / Donde nunca los reyes conspiran ni los tiranos traman / Para que ningún hombre sea aplastado por otro.»
"Consejo
Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba."
*UNEAC: Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba
JCDT

