La sala Rhino del Taller Experimental de Gráfica de La Habana (TEGH), sito en Callejón del Chorro, Plaza de la Catedral, en el centro histórico de la ciudad, expondrá desde este 20 de agosto (3:00 p.m.) la muestra Paiche, de la artista visual peruana-estadounidense Rocío Snyder.
En declaraciones exclusivas a la Agencia Cubana de Noticias
(ACN), la destacada escultora y grabadora explicó que "Paiche" aborda
la mística a través del pez más grande de la Amazonía; región que le resulta
cercana gracias a los desempeños de sus padres: la madre había sido
laboratorista técnica en medicina tropical, y el padre, misionero relacionado
con la educación rural.
Evocó su infancia en el distrito limeño del Rímac, y cómo en una de las paredes
de su hogar se encontraba un "kené", pieza recibida por sus padres,
un textil de gran formato de dos metros cuadrados y cuya geometría hipnótica la
cautivó desde niña como una especie de símbolo de identidad doméstica.
Tales diseños expresan de manera ancestral el equilibrio del ser con la naturaleza, y representan la cosmovisión del pueblo, principalmente de la comunidad amazónica Shipibo-Conibo.
Snyder recuerda también ciertos pendientes de su madre, hechos con escamas de paiche, delicados, femeninos y bellos.
Una formación académica con base en la escultura y docencia, esos son los
pilares de la creadora; sin embargo, se reconoce ante todo como artista
plástica, centrada en los últimos años en la madera, su mejor medio de
expresión.
La pieza central de la muestra "Paiche" que se inaugurará este 20 de
agosto, contó, provino de su cocina, en especial de un tablón de madera
reciclada —cargada de historia, bien firme—, parte de la encimera familiar que
el padre había construido pieza a pieza, y de la que no ha podido desprenderse.
Vio en su forma alargada la silueta de un pez, que en seguida conectó con sus
recuerdos de niña; y ahí surgió la motivación transformar el tablón en una
xilografía; otorgando a la madera una dimensión totémica: había creado su
propio "kené', su propia narrativa visual.
El resto lo hizo el destino, sobre todo cuando en el propio distrito de Rímac se asentó la comunidad indígena de Cantagallo —parte de los portadores del kené amazónico—; lo que le permitió, junto a la investigadora Pilar Casaleiz, a su vez, curadora de la exposición, dialogar con los artesanos que mantienen vivas esas tradiciones, convirtiendo su obra en un puente entre memoria y cosmovisión.
Ahora, luego de su primera visita a La Habana en 2018 donde realizó una residencia artística, Snyder llega para exponer como protagonista de una muestra, y demostrar que su obra es un diálogo entre lo íntimo y lo colectivo.
A la sazón, destacó la fuerza de los artistas cubanos, su
capacidad de trabajar con alegría en condiciones difíciles; además de confesar
profunda emoción por reencontrarse con colegas que aún la recordaban.
Invitó a los amantes del grabado y de más artes plásticas
en general, a visitar la sala del TEGH para apreciar una exposición que habla
mucho más que del mítico pez paiche (Arapaima gigas) —también llamado
"pirarucú" en otras regiones bañadas por el Amazonas—; es un espíritu
protector, una heredad, una conexión casi biográfica entre cultura y
naturaleza.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/08/denuncian-intelectuales-genocidio.html
(Alain
Amador Pardo - ACN)
JCDT


