Del Cardiocentro Pediátrico William Soler, pudiera decirse que es el Alma Mater de Cuba en la atención a estas enfermedades en la población infantil; que es un centro no solo de referencia para nuestro país, sino que tiene prestigio internacional, señaló el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en su más reciente visita a esta emblemática institución médica.
El Jefe de Estado destacó cómo, a pesar las implicaciones
que tiene el bloqueo, con todas las carencias que impone, con las grandes
dificultades que provoca y que enfrenta este colectivo, aquí han sabido
imponerse a las limitaciones y garantizar una atención tan especializada y
sensible para los niños, niñas y adolescentes aquejados de alguna cardiopatía.
El mandatario resaltó la consagración de un colectivo que
no se ha dejado derrotar, que no se ha acomodado ante las carencias, que ha
tenido que reinventarse.
Junto a una representación de las trabajadoras y trabajadores de la institución, el Doctor Eugenio Selma Husein Sosa, médico cirujano cardiopediátrico y director del Cardiocentro William Soler, recordó que la institución fue inaugurada el 26 de agosto de 1986 por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien entonces resaltó lo que representaba «tener un centro como este por la seguridad que les brindaba a las familias».
El Profesor Selma destacó el gran simbolismo que es para el
centro conmemorar su 40 aniversario precisamente cuando se está celebrando el
Centenario del Natalicio del Líder de la Revolución Cubana, principal
inspirador de esta iniciativa.
PARA
LOS NIÑOS, CON TODO NUESTRO CORAZÓN
En una reseña de la incidencia de las cardiopatías en la
población infantil cubana, el especialista indicó que están marcadas por la
fiebre reumática, las miocardiopatías, las arritmias, los traumas y las
enfermedades congénitas. Refirió que en el mundo se considera que el uno por
ciento de la población pediátrica (de 0 a 18 años) en un país tiene algún
trastorno cardiovascular.
En Cuba actualmente hay dispensarizados 9 710 pacientes
pediátricos por afecciones del corazón. En un análisis de la tasa de mortalidad
infantil de causa cardiovascular en el país, informó que en 1983 esta fue de
tres por mil nacidos vivos y en 2024 de solo 0,3 por mil nacidos vivos.
Es este un resultado de la prioridad y atención permanente
que ha dado el país en su desvelo por nuestras niñas, niños y adolescentes.
Dispone para ello de una amplia red de instituciones, como el Cardiocentro
William Soler en el nivel terciario -centro de referencia nacional e
internacional-, los cardiocentros de Villa Clara y Santiago de Cuba; hospitales
en provincias y municipios en el nivel secundario; y los médicos de familia,
las enfermeras y los trabajadores sociales en el nivel primario.
Al explicar el ecosistema de la red cardiopedriátrica nacional, el Dr. Selma Husein Sosa señaló que está conformado por equipos multidisciplinarios de especialistas en Cardiología, Pediatría, Medicina General Integral y de otras áreas.
Subrayó que en todas las provincias y municipios se
detectan, se diagnostican, tratan, remiten y dan seguimiento a los niños
cardiópatas, en coordinación con los Servicios de Neonatología, Terapia
Intensiva, Genética y otros de cada territorio.
Es un programa –enfatizó— que entre otras ventajas permite
trabajar en formato de red integrada (Red Cardiopediátrica Nacional); diseñar e
implementar protocolos de traslado de pacientes; favorecer el nacimiento de
niños con las cardiopatías más severas detectadas durante el embarazo de la
madre en una maternidad cercana al Cardiocentro; y hacer evaluaciones tempranas
de otras malformaciones o problemas de salud.
En el tratamiento y prevención de enfermedades cardiovasculares
en la población pediátrica, especial destaque hizo el directivo del diagnóstico
prenatal y el avance de la cardiología fetal. Apuntó que en el país se logra
más del 80 por ciento del diagnóstico en etapa fetal, que facilita una
valoración y seguimiento de forma no invasiva y permite la remisión y tratamiento
precoz del cardiópata.
Al referir la capacidad científica y docente de la institución, su Director señaló que cuenta con cerca de una treintena de profesores altamente calificados, entre titulares, auxiliares, asistentes e instructores, incluyendo dos docentes en enfermería.
Dispone de seis doctores en Ciencias, 16 Especialistas de
II Grado, 27 Máster en Ciencias y varios profesores consultantes. E imparte
formación de pregrado y posgrado; entrenamientos, cursos, diplomados y otras
actividades de superación.
En el Cardiocentro William Soler, la ciencia –reafirmó el
Doctor Selma Husein Sosa— es un elemento clave para su desarrollo, por lo que
trabaja como una entidad de Ciencia e Innovación Tecnológica y está categorizado
como Centro de Investigación.
Como parte de esa filosofía de trabajo, la institución
promueve un desarrollo digital que permita cumplir sus funciones y misiones,
para lo que cuenta con una amplia infraestructura que sirve de base, además,
para el desarrollo de los registros médicos electrónicos, el seguimiento de los
recursos humanos y el control de diferentes áreas.
Como parte de sus proyección de trabajo para la
transformación digital, el centro avanza en la aplicación de módulos del
sistema de información hasta lograr la implementación de la historia clínica electrónica,
la capacitación al personal para el uso incremental del sistema de información
especializado que tiene el sector; y la telemedicina en conexión con la Red
Cardiopedriátrica Nacional, entre otras variables.
El Cardiocentro Pediátrico William Soler, institución
especializado en la atención de niños con problemas congénitos del corazón y
otros trastornos cardiovasculares, a los cuales da seguimiento hasta la edad
adulta, presta uno de los servicios más sensibles para la familia cubana, pese
a ello, es víctima de las atroces medidas que impone el gobierno de Estados
Unidos al país.
Debido al bloqueo ecónomico, comercial y financiero, ahora más recrudecido que nunca, el centro ha estado en la categoría de hospital denegado para la venta de insumos y equipamiento médico producido en esa nación del norte. Han llegado al punto que preguntan si tal medicamento es para atender a cubanos o extranjeros, y en caso de que sean niños cubanos lo prohiben.
«Si alguien quiere saber qué cosa es el bloqueo, que venga
al Cardiocentro Pediátrico William Soler, aquí se lo demostraremos», denunció
el Doctor Eugenio Selma Husein Sosa, demostrando una vez más el carácter
inhumano y extraterritorial de una bloqueo que es una guerra sin tregua contra
nuestra patria, afirmó.
LA
ACTITUD EJEMPLAR DE NUESTROS MÉDICOS Y ENFERMERAS
En el intercambio con una representación de las y los
trabajadores del Cardiocentro Pediátrico William Soler, el Primer Secretario
del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, les comentó que su visita era parte de un sistema de trabajo con las
instituciones de salud para ayudar a solucionar las dificultades que hay y
apreciar el heroísmo cotidiano de nuestro personal de salud, enfrentando las
adversidades del bloqueo recrudecido más la imposición del bloqueo energético.
Siempre digo que estas sesiones de trabajo que hacemos
todos los meses –expresó- «se han convertido en un aprendizaje para nosotros,
porque no es lo mismo lo que a uno le explican que lo que uno puede ver
directamente».
Significó que otro objetivo de estas visitas es «ver cómo
vamos avanzando en la estrategia de transformación digital e inteligencia
artificial aplicada a los servicios médicos».
Es algo –afirmó- que nos va a facilitar enfrentar situaciones actuales, las que demandan aplicar procesos que den más rendimiento y productividad, lo que se puede lograr mucho con la transformación digital y la inteligencia artificial.
Díaz-Canel Bermúdez resaltó la experiencia que le deja cada
una de sus visitas a los centros de salud. Todo lo que hemos observado en estos
encuentros –relató— me ha permitido, cuando he querido hacer una semblanza
rápida de lo que es el pueblo cubano en las condiciones de bloqueo que estamos
viviendo, afirmar que «no hay apagón que apague la esperanza, no hay carencia
que quiebre la voluntad».
Y cuando digo esto –expresó-, el primer ejemplo que pongo
es a nuestros médicos y nuestras
enfermeras, que sin corriente, sin transporte, llegan todos los días a las
instituciones a brindar servicios de salud de calidad; como mismo lo hacen los
maestros, que dan clases sin corriente; o los agricultores, que producen
alimentos sin tener fertilizantes, sin a veces poder disponer del combustible
para las labores agrícolas».
(René
Tamayo León – Granma)
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