Efectivos del Ministerio del Interior (MININT), luego de
una investigación impulsada por la colaboración de los residentes del barrio habanero
de Pogolotti, detuvieron a un individuo apodado “Piru”, a quien se le señala dedicarse
a la venta de cannabinoides sintéticos.
De acuerdo con testimonios de los vecinos, el detenido
mantenía una intensa actividad de venta en la zona, sin importar la hora ni
quién estuviera mirando.
Cansados de la contaminación y del daño que causa el
consumo de estas sustancias en el barrio, los propios vecinos fueron aportando
poco a poco detalles sobre cómo operaba, dónde se escondía y su ubicación, lo
que permitió al MININT llegar hasta su propia casa y arrestarlo.
Durante el registro, las autoridades ocuparon 108
fragmentos de cannabinoides sintéticos —el llamado “químico”— y dinero en
efectivo.
Tras la detención, algunos familiares del acusado no
entendían por qué el barrio celebró que lo hubieran cogido. La respuesta, según
los residentes, es simple: la gente no quiere que le contaminen la cuadra, no
quiere ver a sus muchachos perdidos, no quiere vivir así.
“A veces duele, pero la comunidad tiene que ponerse por
encima de todo”, expresaron fuentes vecinales, quienes insistieron en que un
barrio unido es más fuerte que cualquier droga.
El caso de Pogolotti no es aislado, advirtieron, y refleja
una problemática que afecta a otros barrios. Las autoridades competentes
continúan las investigaciones.
(Con
información de Canal Habana)
JCDT -
AQA
