El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla presentó a la prensa nacional y extranjera el informe sobre los daños ocasionados por el bloqueo contra Cuba entre marzo de 2025 y febrero de 2026.
El Canciller aseveró que la política vigente del gobierno
de Estados Unidos contra la Isla tipifica un acto de genocidio según las
convenciones internacionales.
«Los largos meses viviendo con solo dos o tres horas
diarias de electricidad o menos, los alimentos echándose a perder, el calor que
no deja dormir, los padres abanicando a sus bebés, los niños en penumbra
haciendo sus tareas escolares, los jóvenes sin conectividad o sin recreación,
los abuelos sin televisión o, a veces, incluso radio, toda la vida familiar
dañada».
Así definió el miembro del Buró Político y ministro de
Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, el bloqueo al cual se somete a
la Isla hace más de seis décadas, recrudecido en los últimos meses.
Se trata, dijo el Canciller este lunes a la prensa nacional
y extranjera, en la presentación del informe sobre los daños ocasionados por el
bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de Estados Unidos contra
Cuba entre marzo de 2025 y febrero de 2026, de un castigo colectivo, porque «el
bloqueo no castiga a un gobierno. Castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos
los ámbitos».
Sobre la compleja situación que vive el país precisó: «Si
se pudiera importar fuel y diésel para los grupos electrógenos de la llamada
generación distribuida, podría reducirse el apagón al mínimo, pero el bloqueo
de combustible lo impide».
En ese sentido, recordó que la orden ejecutiva del
presidente de Estados Unidos, emitida el 29 de enero, decretó el bloqueo de
combustibles que impide la entrada de los suministros, intimida a las compañías
dueñas de los buques tanqueros y los acosa, amenaza a las navieras y les
prohíbe transportar incluso, partes y piezas para las termoeléctricas o para
sistemas fotovoltaicos.
Ello ha llevado al país a cambiar aceleradamente la matriz
energética por la fuente solar. «Ahora se amenaza a las navieras para que no
traigan tampoco paneles solares ni baterías para los nuevos parques
fotovoltaicos que hemos aprendido a instalar en solo 45 días», remarcó.
Insistió en que el cerco también es palpable en el abasto
de agua, cuyas fuentes funcionan con conjuntos de motores eléctricos, lo mismo
que las plantas de bombeo, las estaciones de rebombeo y los impulsores en las
tuberías. «Sin embargo, trabajamos para movilizar grupos electrógenos con
capacidad de funcionar y para asegurar energía fotovoltaica al suministro de
agua».
MÁS
QUE NÚMEROS
Sobre los impactos en el sistema de Salud, enfatizó que el
bloqueo castiga a los niños recién nacidos, que para sobrevivir dependen del
funcionamiento estable de un equipo médico como una incubadora. Y en el apagón,
cuando falla el grupo electrógeno del hospital, los médicos tienen que
salvarlos con técnicas aplicadas de forma manual, por ejemplo, para suplir la
ventilación asistida.
Asimismo, se refirió a las situaciones en las que, por
problemas de electricidad, «ha habido que terminar algunas cirugías con el
alumbrado de lámparas recargables o en algún caso con la luz de los teléfonos
móviles del personal médico». No obstante, «se ha hecho un gran esfuerzo» para
proteger los sistemas fotovoltaicos de los hospitales.
El bloqueo castiga a quienes tienen un enfermo en casa y
dificultades para transportarlo al hospital o aquellos que requieren
hemodiálisis y sufren las limitaciones del servicio de ambulancias, por falta
de combustible.
«Sufren los padres que buscan con angustia un medicamento
imprescindible que puede estar en uno de los más de 7 000 contenedores que la
amenaza del Gobierno de Estados Unidos a las compañías navieras no deja llegar
a la Isla o que se produce en Cuba, pero cuyas materias primas o insumos están
en otros contenedores».
Sobre el aumento de la mortalidad infantil entre 2018 y
2025, afirmó: «Son niños, no son números. Son las muertes que no debieron
ocurrir», pero sucedieron por privar «a Cuba y a su sólido y eficaz sistema de
Salud Pública de recursos legítimos».
«La crueldad del castigo colectivo se expresa en los miles
de cubanos y cubanas que luchan a diario sin transporte público para llegar al
trabajo, porque el parque automotor está prácticamente paralizado sin
combustible», insistió Rodríguez Parrilla.
En ese contexto ejemplificó: «Los niños, adolescentes y
maestros caminan largas distancias para llegar a las escuelas. Pero hemos
adquirido y ensamblado vehículos eléctricos. A pesar de tanto daño, Cuba ha
logrado la hazaña de haber iniciado el actual curso escolar».
Además, «aún bajo las condiciones extremas que encara
nuestra economía, se asegura el financiamiento anual indispensable para la
educación especial de niños y jóvenes con discapacidades auditivas o
sicomotoras e intelectuales. Para una familia ese financiamiento significa
oportunidades. Su futuro es más que una cifra en un balance».
Acerca de la depresión de los ingresos reales y el
encarecimiento de la vida de las familias cubanas por efecto del
recrudecimiento más extremo del bloqueo, señaló la orden ejecutiva del primero
de mayo, que «provoca enormes sufrimientos y angustia».
«No se trata de daños colaterales (…) son las víctimas de
un diseño agresivo, de un plan fríamente calculado», subrayó. Y agregó que se
trata del «mismo sentimiento despiadado y espíritu destructivo detrás del
genocidio que se comete en Gaza. En Cuba es silencioso, sin bombas, pero
también matando».
CUBA NO SE DEJARÁ VENCER
El jefe de la Diplomacia cubana informó que los días 27 y
28 de octubre próximo, la Asamblea General de las Naciones Unidas considerará
nuevamente el tema de su agenda titulado: Necesidad de poner fin al bloqueo
económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América
contra Cuba.
«A pesar de la presión e intimidación del Gobierno de EE.
UU., de su Departamento de Estado, de sus embajadas y misiones diplomáticas
sobre los estados miembros, nuestro pueblo confía en el respaldo abrumador del
planeta al reclamo de que se ponga fin al bloqueo».
Sobre ese informe dio a conocer que «reúne ejemplos
elocuentes, testimonios desgarradores y datos irreductibles sobre los efectos
del bloqueo en nuestra economía, en los derechos humanos, en la vida cotidiana
de las personas. Detrás de cada cifra hay un rostro humano. Detrás de cada
medida de bloqueo hay una tragedia o un daño o un drama familiar», significó.
«Ante este cruel desafío, Cuba trabaja denodadamente. Nunca
se dejará vencer», afirmó.
De igual forma, aseveró que la política vigente del
Gobierno de Estados Unidos contra la Isla tipifica como un acto de genocidio
según las convenciones internacionales, y busca generar una catástrofe como la
del holocausto que sufrió el pueblo cubano en la última década del siglo XIX,
bajo la reconcentración del capitán general Valeriano Weyler.
Weyler y Lester Mallory –autor de la política hostil de EE.
UU. contra Cuba– «reencarnan en algunos políticos estadounidenses y algunos funcionarios
del departamento de Estado», manifestó, quienes «piensan que la solución de
Cuba es el tutelaje de Estados Unidos», y otros «que pretenden entregar Cuba a
las peores fuerzas de Miami que vivieron siempre de la industria anticubana».
Entretanto, a quienes pretenden cerrar todas las salidas
económicas del país les dijo: «No habrá una crisis humanitaria en Cuba».
Por otra parte, declaró que la política del Gobierno de EE.
UU. contra la nación caribeña «no es un ataque a un gobierno con el que el vecino
del norte tiene diferencias políticas. No es de ninguna manera un acto de
legítima defensa de la principal potencia militar, nuclear, tecnológica y
económica del planeta Tierra. No protege ningún interés nacional ni de los
ciudadanos ni empresarios estadounidenses, no representa ni responde a la
voluntad, los sentimientos ni los intereses de los contribuyentes y electores
de ese país. Tampoco, en modo alguno, responde a los sentimientos y los
intereses de la inmensa mayoría de los cubanos residentes en el exterior, que
quieren para sus familias, para su nación, para su Patria lo mejor».
«Cuba no es una amenaza –reafirmó. El bloqueo sí». Y demandó:
«déjennos vivir en paz».
LA
MENTIRA CONSTANTE
En referencia a los 100 millones de dólares de supuesta
ayuda humanitaria anunciados por el Gobierno de Estados Unidos, sostuvo:
«mienten constantemente». Al respecto, apuntó que «se ha ejecutado el envío de
un módulo de alimentos y de productos de aseo para 700 familias cubanas».
Y emplazó nuevamente al Gobierno de Estados Unidos, «en
particular al Departamento de Estado», a informar «cuándo comienza a ejecutarse
esa ayuda humanitaria, si incluirá medicina y alimentos, que es una verdadera
prioridad para nuestro pueblo y por qué demora largos meses en ejecutarse».
El Canciller reiteró que la Mayor de las Antillas «acepta
siempre toda ayuda humanitaria ofrecida desde cualquier rincón del planeta»
cuando se realiza bajo las prácticas internacionales y las normas de
cooperación reconocidas por las Naciones Unidas.
En cuanto a las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos,
confirmó que las ha habido con el Departamento de Estado, a la par que se
mantienen comunicaciones en este sentido. No obstante, «dichas conversaciones
no muestran avances ni progresos a partir de la falta de voluntad del Gobierno
de Estados Unidos».
A su vez, reiteró que la Isla «estará dispuesta a continuar
dichas conversaciones sobre bases del derecho internacional, sin
precondiciones, en igualdad soberana, en absoluto pie de igualdad, sobre bases
de respeto mutuo, beneficio recíproco para nuestros pueblos, sin injerencia en
nuestros asuntos internos (…) No ha habido, ni hay negociaciones, ni existen
acuerdos u hojas de ruta».
LAS
TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES, FACULTAD SOBERANA DE CUBA
Ante la pregunta de si ha habido pronunciamientos oficiales
del Gobierno de Estados Unidos sobre las transformaciones económicas y sociales
aprobadas recientemente por la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Ministro
de Relaciones Exteriores aseguró: «No ha habido esos pronunciamientos y la
verdad es que no hace ninguna falta que los haya porque se refieren al
ejercicio de las facultades soberanas de la República de Cuba, que residen
indeclinablemente y únicamente en el pueblo cubano».
Sin embargo, la Mayor de las Antillas recibe «señales y
preguntas de amplios sectores de la sociedad estadounidense, de personas, de
cubanos residentes en ese país, de empresarios y compañías, personas de
negocios, personas de buena voluntad», así como de figuras del Congreso de
Estados Unidos, políticos de distintos estados, que muestran su interés en las
oportunidades que abren las transformaciones para ampliar los vínculos
comerciales, de cooperación y de inversión.
«Sobre todo contrastan la amplitud de estas
transformaciones con el estrechamiento del cerco energético y de la persecución
a las navieras que transportan suministros a Cuba».
Al respecto, muestran particular interés por conocer el
contenido de los más de 7 000 contenedores que permanecen afectados por las
medidas de presión, cuya mayor parte de las cargas han sido contratadas por
pequeñas y medianas empresas privadas cubanas.
Y explicó que «el grueso de esas cargas son alimentos,
medicinas y dispositivos médicos». Son «cargas previamente contratadas y
pagadas según las reglas universalmente aceptadas de comercio internacional»,
puntualizó.
Además, manifestó que la política de estrangulamiento energético es «impropia de una situación de paz», la calificó como «un acto de guerra, que afecta la libertad de comercio y la libertad de navegación».
LAS CIFRAS PRESENTADAS NO INCLUYEN LOS DAÑOS DEL RECIENTE RECRUDECIMIENTO
En cuanto a las cifras presentadas en el informe sobre las
pérdidas ocasionadas por el bloqueo, detalló que se trata de «un cálculo
riguroso que se basa en una metodología basada en estándares internacionales»,
que «fue hace ya unos cuantos años auditada por una comisión del Congreso de
Estados Unidos, que la declaró con arreglo a las prácticas contables
internacionales y metodológicamente rigurosa».
Asimismo, insistió en que esa cifra «no incluye los daños
del cerco energético ni incluye los daños de las sanciones secundarias», cuyos
efectos, en el caso de la orden del 29 de enero, «se produjeron ya desde la
semana subsiguiente».
«Lo más pronto que podamos trataremos de cerrar las
estadísticas de este año», informó, para lo cual se mantendrá la metodología
establecida por las entidades cubanas reguladoras de la estadística económica y
la metodología derivada de la resolución de la Asamblea General de las Naciones
Unidas que solicita al Secretario General informar sobre su cumplimiento.
«Los daños en estos meses multiplican los daños que se
produjeron en el periodo precedente», adelantó.
CUBA
DEFENDERÁ SU INDEPENDENCIA
Sobre la posibilidad de una acción militar directa,
Rodríguez Parrilla advirtió que la nación caribeña toma en serio las amenazas,
porque «no solo descansan en la retórica», sino también en «los testimonios de
numerosas fuentes serias, analistas, entidades no gubernamentales
estadounidenses que presentan evidencia de que el Gobierno de Estados Unidos
realiza preparativos militares reales».
Y sostuvo: «Cuando uno escucha desde el Presidente al
Secretario de Estado, como muy recientemente al Secretario de Guerra, diciendo
que una agresión militar directa contra Cuba está entre las opciones que están
sobre la mesa del Presidente de Estados Unidos, claro que uno tiene que tomarse
en serio esas amenazas».
«Nuestro pueblo, nuestro Estado las toma muy en serio y se
prepara para defender con determinación, a ultranza, nuestra independencia,
soberanía e integridad territorial».
De concretarse una eventual agresión, que, a su
consideración, «no responde al menor interés nacional ni de los ciudadanos ni
del pueblo estadounidense», «provocaría un verdadero baño de sangre», con
pérdidas de vidas cubanas y también de «jóvenes estadounidenses que serían
enviados a una guerra que no quieren, que no es suya».
Ante un escenario de ese tipo, «defenderemos con igual
determinación que en el pasado nuestra independencia, soberanía e integridad
territorial», aseguró.
ALGUNAS
CIFRAS DE LOS DAÑOS DEL BLOQUEO (MARZO 2025-FEBRERO 2026)
Generales:
Perjuicios ocasionados a Cuba entre marzo de 2025 y febrero
de 2026: 8 083,3 millones de USD, un 7 % más que en el periodo anterior.
Daños acumulados por el bloqueo a precios corrientes: 178
700,5 millones de USD.
Daños acumulados considerando el aumento del precio del oro
frente al dólar: 3,89 billones de USD.
Incremento que habría registrado el PIB cubano de 2025, a
precios corrientes, de no existir el bloqueo: 10,8 %.
Cerco
energético:
Daño económico registrado: 802 352 780 USD.
Déficit de combustibles disponibles respecto a lo
planificado, al cierre de mayo de 2026: 2,67 millones de toneladas.
Potencia disponible que no pudo generar electricidad por
falta de combustible: 1 400 mw.
Electricidad que se dejó de generar con motores diésel:
338,3 GWh.
Electricidad que se dejó de generar con motores fuel: 644,5
GWh.
Generación térmica en 2025: 7 789 GWh, 1 046,6 GWh menos
que en 2024.
Unidades de generación térmica fuera del ciclo de mantenimiento
capital: 11 de 15.
Salud:
Daños económicos: 367 303 500 USD.
Equipamiento médico afectado por la precariedad: más del 95
%.
Pacientes en lista de espera quirúrgica: 100 000, incluidos
12 000 niños.
Pacientes que dependen de tratamientos de hemodiálisis cuya
atención se ha dificultado: 2 888.
Personas que mueren diariamente por cáncer: más de 70.
Supervivencia al cáncer entre niños y jóvenes: 65 %, frente
al 85 % registrado anteriormente.
Educación:
Afectaciones reportadas por el Ministerio de Educación: 73
799 500 USD.
Daños reportados por el Ministerio de Educación Superior:
24 207 000 USD.
Matrícula de estudiantes que requieren trasladarse para
acceder a sus centros educativos: cerca del 30 %.
Desde hace cinco cursos escolares, funcionan 2 de los 16
audiómetros existentes en las provincias, lo que afecta la estimulación
auditiva de 297 educandos atendidos en las escuelas especiales y los 803 que se
atienden en los contextos regulares.
En el caso de la discapacidad visual, existe un deterioro
de las máquinas Braille (Perkins). De estas, se contabilizan 21 sin
posibilidades de reparación en el país. En total se necesitan 63 de estas
máquinas. Este déficit afecta a 126 educandos ciegos.
En el caso de los niños sordos e hipoacúsicos el bloqueo
impide adquirir prótesis retroauriculares e implantes cocleares, indispensables
para sus estudiantes. De 65 alumnos, 22 han recibido implantes, pero las
limitaciones recientes han reducido drásticamente las posibilidades de nuevas
cirugías.
Alimentación
y agricultura:
Perjuicios reportados por los grupos empresariales de la
agricultura: 848 088 919 USD.
Tiempo promedio diario de riego durante la campaña de frío
agrícola: 2 horas, frente a las 16 horas requeridas.
Alimentos preposicionados por agencias de Naciones Unidas
para comunidades vulnerables: 20 000 toneladas, cuya distribución se ralentizó
por el déficit de combustible.
Sanciones
secundarias y Ley Helms-Burton:
Cargamentos humanitarios de alimentos afectados por
interrupciones en los servicios marítimos hacia Cuba: más de 2 900 toneladas
métricas.
Cargamentos críticos afectados: 7, por valor de 630 000
USD.
Demandas presentadas al amparo del Título iii de la Ley
Helms-Burton hasta marzo de 2026: 46, de las cuales 24 continúan su curso.
Entidades bancarias internacionales que suspendieron o
rechazaron operaciones con Cuba: 34.
Multa de la ofac a Key Holding, llc: 608 825 USD.
Multa de la ofac a Interactive Brokers, llc: 11 832 136
USD.
Otros
sectores:
Deporte: 36 271 620 USD.
Cultura: 435 523 400 USD.
Pérdidas de BioCubaFarma asociadas al bloqueo: 134 378 690
USD.
Turismo: 2 093 914 700 USD.
Telecomunicaciones: 135 427 300 USD.
Transporte: 202 010 740 USD.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/09/nuevos-camiones-refuerzan-la-recogida.html
(Autor:
Laura Mercedes Giráldez – Granma)
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