El Local del Proyecto “Mi casita del Husillo”, en la comunidad de El Tejar, se convirtió en un hervidero de creatividad, color y alegría, demostrando una vez más que la cultura es una herramienta poderosa para transformar realidades.
En el corazón de Marianao, donde la vida late con fuerza a pesar de los desafíos, el espacio se vistió de fiesta cuando abrió sus puertas de par en par al arte y la creación, convocando a niños y familias enteras en una jornada dedicada a la imaginación y el talento.
El Local del Proyecto “Mi casita del Husillo”, en la comunidad de El Tejar, se convirtió en un hervidero de creatividad, color y alegría, demostrando una vez más que la cultura es una herramienta poderosa para transformar realidades.
Un oasis de creatividad en El Tejar
La cita no era casual. El Tejar, uno de los barrios que integran la circunscripción del Husillo, ha sido escenario de un profundo proceso de transformación social en los últimos años. Con más de 500 familias, muchas de ellas llegadas de zonas rurales a partir de 2014, esta comunidad ha visto cómo, gracias al esfuerzo de sus pobladores y de proyectos comunitarios como La Casita del Husillo, se han ido abriendo caminos de esperanza donde antes solo había abandono y opacidad.
El proyecto “Mi casita del Husillo” no es solo un local; es un símbolo de resistencia y amor por la comunidad. Liderado por vecinos comprometidos como Thais Hernández y Yanisley Cárdenas, este espacio ha sido el motor de múltiples iniciativas que buscan romper los patrones de vulnerabilidad que han marcado históricamente al barrio.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/10/gran-fiesta-de-la-hispanidad-con-lizt.html
Iliana
Ortega Chávez


