Telenovelas cubanas y mucho más

Yessie Guridi, Tahimí Alvariño y Yudexi de la Torre (de izquierda a derecha), protagonistas de Sábados de gloria, telenovela de Cubavisión. Foto: Portal de la Televisión Cubana



Cada noche de lunes, miércoles y viernes, cuando Cubavisión alcanza su horario estelar, la telenovela cubana se coloca en el centro de la cotidianidad de esta Isla.

Llamadas a ser espejo conflictivo de la sociedad, las telenovelas han sido siempre un fenómeno social en Cuba, con historias y personajes que marcaron épocas, destaca Juventud Rebelde.

Cada noche de lunes, miércoles y viernes, cuando Cubavisión alcanza su horario estelar, la telenovela cubana se coloca en el centro de la cotidianidad de esta Isla.

Con apagones o sin ellos, con transmisión en vivo o a través de reposiciones e internet, el género se mantiene como ritual capaz de convocar a generaciones, sensibilidades y expectativas muy diversas, añade la publicación.

En la parrilla del «canal de todos», este tipo de dramatizados mantiene su lugar estratégico, y más allá de la costumbre de consumir cada capítulo, deviene tema de conversación nacional, identificación emocional y reflejo de conflictos simbólicos.

Hablar hoy de nuestra telenovela supone reconocer una paradoja evidente. Este es, quizá, el producto televisivo más cuestionado y, al mismo tiempo, uno de los más defendidos por el público. Su persistencia no es casual. Se sostiene en una historia que enlaza el folletín decimonónico, la radionovela y una práctica televisiva que, desde los primeros años del medio en Cuba asumió el reto de dialogar con la realidad social.

Especialistas y críticos coinciden en que ahí radica una de las singularidades de este producto audiovisual: en la mayor de las Antillas, rara vez se espera de este género solo evasión.

Se le exige, además, densidad conceptual, anclaje social, promoción de valores, capacidad crítica y, en no pocos casos, la visibilización de problemáticas que otros discursos mediáticos abordan de manera insuficiente.

Esa acumulación de demandas puede convertirse en una carga riesgosa si no se gestiona con rigor artístico, pero también forma parte del pacto histórico que el dramatizado televisivo ha establecido con su audiencia.

Como advierte el guionista Yoel Monzón Monzón, «los públicos son muy diversos desde todos los puntos de vista y cada vez se le exige más a la telenovela: que entretenga, que emocione, que critique la realidad y, al mismo tiempo, que permita evadirse de ella. Pretender complacer todas esas expectativas en una sola obra es imposible».

Como se ha debatido en espacios teóricos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), ninguna telenovela está obligada a funcionar como tratado sociológico, manual ético ni sustituto del periodismo. Sin embargo, cuando decide asumir temas complejos no puede hacerlo de manera ligera ni ornamental.

Ahí entra en juego un elemento tan decisivo como la escritura o la dirección: un asesoramiento especializado que garantice coherencia, verosimilitud y responsabilidad en el tratamiento de asuntos que inciden directamente en la sensibilidad social.

En palabras de la asesora dramatúrgica Eunice Peña Sardiñas, asesorar un guion audiovisual implica no solo valorar la eficacia de las técnicas de escritura dramática, sino también «el potencial alcance social que se genera a partir del tratamiento de los contenidos», siempre desde el respeto a la libertad creativa del autor y en diálogo con las políticas editoriales, que trazan prioridades y límites.

Ese acompañamiento, subraya Peña Sardiñas, no debe entenderse como un mecanismo de imposición, sino como «un proceso creador sustentado en el intercambio y el debate con los escritores, en la búsqueda de la opción más eficaz para comunicar los contenidos y crear la empatía necesaria en los espectadores».

El asesor aporta contexto, detalles históricos, sociales o profesionales, y sugiere matices en conflictos y personajes para hacerlos más verosímiles dentro de la realidad abordada, pero sin violentar el género, la estructura dramática ni el tono emocional de la obra.

https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/02/la-colmenita-de-tim-celebra-36-anos.html

(Con información de ACN)

JCDT - SST

Publicar un comentario

Gracias por participar

Artículo Anterior Artículo Siguiente