El Presidente de la República y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, inició su intervención en la clausura del Séptimo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura, con un homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, en una jornada coincidente con el Día de los Mártires.
«Deseo iniciar mis palabras, hoy Día de los Mártires, por
el merecido homenaje de la Asamblea al Comandante de la Revolución Ramiro
Valdés Menéndez, diputado de esta legislatura y de todas las anteriores desde
la fundación del Parlamento, en 1976», expresó.
Al evocar su trayectoria revolucionaria, afirmó que Ramiro
Valdés es «símbolo de la Generación del Centenario» y «uno de los paradigmas de
la Revolución, junto a Fidel, Raúl, el Che, Guillermo y otros cuya lista sería
interminable».
El mandatario destacó que todos ellos «son referentes de un
invaluable legado de valores y cualidades éticas, morales y patrióticas, de
obligada atención en momentos cruciales para nuestra nación».
Subrayó que el ejemplo de esa generación continúa marcando
el camino de las nuevas generaciones de revolucionarios. «Como sus hermanos de
esa generación histórica, a la que nos cumple dar continuidad, nos confirma que
para un revolucionario no hay descanso ni en la acción ni en los sueños que impulsan
la acción».
Tras recordar el legado de la generación histórica de la
Revolución, Díaz-Canel situó su intervención en el complejo escenario
internacional, al advertir que «la concepción de un mundo basado en las leyes
está siendo borrada por completo» y que ello amenaza con convertir al planeta
«en un lugar mucho más caótico e inseguro».
Afirmó que el capitalismo neoliberal y el neofascismo
«instalado hoy en Estados Unidos» reproducen prácticas que la humanidad creyó
superadas. «La xenofobia, el excepcionalismo nacionalista, la mentira como
instrumento de dominación, el culto a la personalidad, la construcción de
ideologías adversas, la conquista de territorios y de sus recursos naturales
por el castigo colectivo a grandes poblaciones humanas no distinguen, sino que
emparentan cada vez más al fascismo con lo que hoy vemos», expresó.
Al referirse a la situación en Gaza, alertó sobre «la
impunidad y crueldad con las que aún masacran a ese pueblo que intentan
extinguir». Recordó que organismos de las Naciones Unidas estiman que entre 75
000 y 90 000 personas han perdido la vida como consecuencia de la guerra,
«alrededor del 60 % mujeres y niños inocentes», además de miles de
desaparecidos bajo los escombros y el desplazamiento forzoso de millones de
personas.
«Es preciso y urgente tomar conciencia de la gravedad de
los hechos. Cualquiera de nuestras naciones puede ser otra Gaza si cada vez que
se consiente un genocidio se intenta reeditarlo sobre otros pueblos», advirtió.
El Presidente denunció, además, el recrudecimiento de la
política de Estados Unidos contra Cuba y afirmó que «los cínicos y mentirosos
artífices de esa política criminal niegan el bloqueo», mientras continúan
adoptando medidas para asfixiar económicamente al país.
En ese sentido, recordó la orden ejecutiva firmada por el
Presidente estadounidense el 29 de enero de 2026, mediante la cual «amenaza con
sancionar a cualquier nación que provea de combustible a Cuba».
Esa decisión, dijo, se inserta en la capacidad del Gobierno
estadounidense de obligar prácticamente a todos los países a participar,
voluntaria o involuntariamente, en el cerco económico contra Cuba.
Como evidencia de sus efectos, señaló que «solo recibimos
un buque de combustible en los últimos siete meses», situación que calificó
como un castigo colectivo de enormes consecuencias económicas y sociales.
Explicó que la escasez de combustible ha afectado
severamente el Sistema Eléctrico Nacional, pese a las inversiones realizadas
para su recuperación, y reconoció que «la afectación eléctrica del hogar cubano
ha traído consigo la paralización del bombeo de agua y de otros servicios
imprescindibles».
Añadió que «la mayoría de los procesos productivos e
industriales se han paralizado» y que el turismo, «el más dinámico generador de
ingresos frescos», enfrenta serias afectaciones debido a «la persecución a los
vuelos internacionales, la falta de combustible para la aviación y las amenazas
a las empresas hoteleras que operan en Cuba».
También denunció el impacto sobre el Sistema Nacional de
Salud. «Las terapias intensivas y las intervenciones quirúrgicas están bajo la
amenaza permanente de una paralización por la falta de recursos», afirmó, al
tiempo que señaló las dificultades para recibir contenedores con insumos
médicos, alimentos, equipos fotovoltaicos y materiales destinados a la
recuperación de la generación eléctrica.
«Todo debido a las amenazas», subrayó, incluidas las
dirigidas a las navieras que transportan mercancías hacia Cuba, «las mismas que
trasladaban importaciones del sector privado como materias primas y productos
de primera necesidad que se comercializan directamente en el mercado nacional».
«Solo he mencionado algunos impactos sobre la economía y la
sociedad que no dejan dudas sobre la perversidad y el desprecio con que Estados
Unidos trata al pueblo cubano, con extrema crueldad, al intentar someterlo en
su propósito de derrotar la Revolución», concluyó sobre este tema. Además,
denunció que continúan «persiguiendo, atacando y coaccionando cualquier forma
de inversión y comercio exterior».
El mandatario cubano señaló que las medidas aplicadas por
Washington buscan ampliar el cerco contra la Isla mediante mecanismos de
presión sobre empresas extranjeras y actores económicos internacionales.
«También persiguen, atacan cualquier forma de inversión y
comercio exterior», afirmó Díaz-Canel, al referirse a las acciones
estadounidenses que buscan obstaculizar cualquier vínculo económico de Cuba con
el resto del mundo.
Destacó que esta política mantiene a la economía cubana
sometida a una persecución permanente y cuestionó los argumentos utilizados
para justificarla.
«¿Puede alguien creer realmente que este plan de asfixia
colectiva es solo un golpe quirúrgico contra el Gobierno y sus dirigentes?”.
Los hechos evidencian claramente que sus objetivos buscan provocar el estallido
social, dividir y golpear hasta lo más profundo al pueblo cubano», aseveró.
En ese sentido, recordó el rechazo internacional a la
política de bloqueo contra Cuba y mencionó la sesión especial de la Asamblea
General de las Naciones Unidas celebrada recientemente, en la cual la comunidad
internacional volvió a pronunciarse mayoritariamente contra esa medida.
El Jefe de Estado resaltó, además, las voces dentro de
Estados Unidos que han cuestionado la permanencia del bloqueo y las amenazas
contra Cuba.
LAS
TRANSFORMACIONES SON EL FRUTO DE UNA DECISIÓN SOBERANA DE CUBA
Al referirse al programa de transformaciones económicas y
sociales impulsado por Cuba, Díaz-Canel aseguró que estas responden a una
estrategia de desarrollo concebida desde los principios del modelo socialista
cubano.
Señaló que las 176 transformaciones económicas y sociales
aprobadas tienen continuidad con los Lineamientos de la Política Económica y
Social aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2011.
Asimismo, explicó que estas acciones fueron sometidas al
análisis y debate con diversos sectores de la sociedad.
El mandatario insistió en que la implementación de las
transformaciones debe realizarse con responsabilidad, gradualidad y capacidad
de rectificación.
«A todos estos asuntos hay que prestarles suma importancia
para evitar distorsiones», afirmó.
Destacó que el Gobierno continuará trabajando con los
diferentes sectores de la sociedad para esclarecer, convocar, aportar,
optimizar y corregir sobre la marcha, en tiempo real.
Subrayó que uno de los objetivos principales es liberar las
fuerzas productivas, fortalecer el sistema empresarial estatal socialista y
aprovechar capacidades existentes en el país.
Explicó que las transformaciones buscan incrementar la
producción de bienes y servicios, mejorar la relación salario-precios, elevar
las exportaciones y generar mayores ingresos en divisas.
Reconoció la aprobación de nuevas normas jurídicas
destinadas a respaldar las transformaciones en marcha y afirmó que el proceso
debe continuar sin detenerse.
«Construirlo todo con seguridad es la garantía para que
estos procesos avancen. Es una fase en la que no nos podemos estancar; tenemos que
seguir avanzando», precisó.
Díaz-Canel Bermúdez ofreció una visión clara y profunda
sobre el significado y alcance de las transformaciones que se impulsan en el
país, al tiempo que ratificó la voluntad soberana de Cuba de avanzar en su
desarrollo sin concesiones ni imposiciones externas.
Subrayó que estas normas son el instrumento que convierte
la resistencia creativa en victoria tangible, que protege los derechos
conquistados mientras abrimos nuevos caminos hacia el futuro. Representan el
equilibrio necesario para que se mantengan las conquistas sociales que nos
definen como Revolución mientras abrimos espacio a la iniciativa y a la
creatividad que necesita la economía cubana para prosperar. «Es en definitiva
lo que el Comandante en Jefe Fidel Castro llamó: cambiar todo lo que debe ser
cambiado», recordó.
El Presidente fue enfático al señalar que todo este
esfuerzo legislativo sería letra muerta sin el heroísmo cotidiano del pueblo al
que representamos. En ese sentido, ratificó de manera categórica que las
transformaciones no se adoptan para complacer a Estados Unidos, ni responden a
ningún tipo de exigencia derivada de ningún proceso de conversaciones.
PODER
POPULAR Y DESCENTRALIZACIÓN
Para la implementación de estas transformaciones,
Díaz-Canel destacó la necesidad de desarrollar el concepto de genuino poder
popular, que implica la rendición de cuentas, la acción comunitaria en función
de solucionar problemas, la transparencia, los presupuestos participativos, la
gestión amplia de los trabajadores en sus centros laborales, el control
popular, los espacios de debate público, la articulación de todos los actores
económicos en la estrategia de desarrollo local y territorial, y la
organización de las mejores experiencias de trabajo comunitario.
«No será suficiente contar con una dirección en grande del
nivel central ni con la coordinación a nivel provincial. Lo determinante será
el grado de eficaz ejecución operativa a nivel territorial y comunitario»,
advirtió.
Asimismo, llamó la atención sobre la importancia de la
descentralización de las facultades económicas que se otorgan a las provincias,
pero particularmente a los municipios.
«Que nadie espere que venga de afuera una solución mágica.
Todo depende en primera instancia y cada vez más de nosotros mismos, de
nuestros propios esfuerzos y de todos los que quieran sumarse», enfatizó el
Presidente, al tiempo que indicó romper la inercia, cambiar mentalidades,
desterrar dogmatismos estériles y enfrentar resueltamente la corrupción en el
menor tiempo posible.
RECUPERACIÓN
ECONÓMICA Y SOCIAL A LA PAR
El mandatario insistió en que la recuperación económica y
social deben ir a la par. «La gradual recuperación económica tiene que
llevarnos en la misma medida a la recuperación social, priorizando a los más
vulnerables y a los sectores de mayor urgencia. En otras palabras, la
resiliencia económica debe servir a la justicia social, en la cual se resume
una buena parte del sentido de la Revolución y de su compromiso con el pueblo»,
afirmó.
«No vamos a instaurar un capitalismo desgarrador y una
privatización masiva del patrimonio nacional, como algunos especulan. Nada más
alejado del sentir de estas transformaciones. No habrá, y esto debe quedar bien
claro, privatización de la Salud, de Educación, la Ciencia, la Cultura y los
servicios estratégicos para la nación».
Lo que sí existe, precisó, es la voluntad política de
recuperarlos todos, de generar ingresos y riquezas para llevarlos a la calidad
de servicios ofrecidos, gratuitos y universales.
El
PAPEL DEL PARTIDO Y LA POLÍTICA ÉTICA
En este complejo proceso de trascendencia estratégica para
la nación, el Presidente también subrayó que será determinante el papel de
vanguardia del Partido Comunista de Cuba como fuerza dirigente superior de la
sociedad y del Estado.
Demandó actualizar e innovar lo relacionado con el papel
del Partido, la militancia y el militante en la empresa estatal socialista, en
las empresas privadas y en la comunidad, además de estimular y propiciar el
fomento de espacios de debate teórico y práctico continuo sobre los problemas
cotidianos, y perfeccionar y actualizar las dinámicas de funcionamiento de las
organizaciones de masas y sociales.
Destacó experiencias apreciadas en los recorridos e
intercambios con comunidades, municipios y provincias. En el complejo panorama
electroenergético, se han incrementado las entidades estatales y privadas que
han incorporado fuentes renovables de energía a sus procesos, e incluso muchas
han brindado sus servicios a la población. En el abasto de agua, deben ser
reconocidas las empresas estatales y privadas que han puesto sus medios para la
transportación de agua, además de iniciativas con la creación de nuevos
reservorios.
En cuanto a la disponibilidad de dinero en efectivo, que
incide sobre todo en el pago a los trabajadores y jubilados, dijo que se
encamina a soluciones con la participación de formas estatales y no estatales.
Igualmente destacó la mejor situación de los sistemas de atención a las
familias, con remodelaciones estructurales y mejoras en sus servicios de alimentación
a los más vulnerables.
El mandatario valoró el buen impacto del acuerdo de más de
32 programas sociales orientados a la atención de personas y familias en
situación de vulnerabilidad, que va creando una conciencia de solidaridad
colectiva a nivel comunitario.
Reconoció la intensidad del trabajo desplegado a nivel de
barrio y consejos populares durante estos duros meses, con la participación
directa de los cuadros del Partido, del Estado, del Gobierno, de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, la UJC, las organizaciones
de masas y sociales, los sistemas empresariales y administrativos, incluso
hasta altas horas de la noche y de la madrugada.
LOS
PLANES CONTRA CUBA SE GESTAN SOBRE BASES FALSAS
Por otra parte, Díaz-Canel advirtió que la Revolución se
encuentra amenazada militarmente por el régimen fascista estadounidense, que
como hemos advertido y sostenemos, solo traería terribles impredecibles
consecuencias para la paz regional y un innecesario costo en vidas humanas de
cubanos y estadounidenses que jamás deseamos. «No hay nada, absolutamente nada
que justifique ni la agresión ni las amenazas», enfatizó.
Denunció que los planes contra Cuba se gestan sobre bases
falsas y se alimentan de las más burdas mentiras y manipulaciones. «Con tantas
burdas mentiras se trata de construir un pretexto para una agresión militar a
Cuba sobre la base del ridículo y patético relato de que esta pequeña isla
subdesarrollada es una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Es así como actúa el imperio, no solo destruye, sino que además construye
dispositivos discursivos para que la destrucción parezca merecida e
inevitable», sentenció.
Por eso, puntualizó, «esta Asamblea es la representación de
nuestro heroico pueblo, el de una nación que no se arrodilla, que no se doblega
y que no se rinde. Es la materialización de ese sueño, lo es y así seguirá
siendo».
Díaz Canel resaltó la solidaridad mostrada por los pueblos
latinoamericanos y caribeños, y el resto de amigos del mundo, en medio de un
contexto tan difícil para la región y nuestro país.
Aseguró que asechan las viejas sombras del macartismo y el
anticomunismo y que vale recordar a los jóvenes cuánta muerte y sufrimiento
trajeron a nuestro continente en décadas pasadas.
Alertó sobre la intención de criminalizar la genuina
trayectoria de solidaridad de Cuba por parte de la actual administración de
Estados Unidos, y denunció el panfleto propagandístico publicado por el
Departamento de Estado que ratifica a Cuba como el eje del llamado terrorismo.
Reconoció que forma parte de nuestra identidad el empeño de
construir lazos de fraternidad y cooperación con todos los pueblos del mundo y
que ese seguirá siendo el ejemplo de Cuba ante el mundo.
Al cierre de su intervención declaró: «el camino es difícil
pero la voluntad de vencer es inquebrantable».
Llamó a encontrar en la unidad, la fuerza para
sobreponernos y reconoció el papel del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en
su centenario, como ejemplo y guía. Sobre lo cual afirmó:
«En eso no se equivocan los señores imperialistas. La
voluntad de Fidel todavía convoca a millones de personas en todo el mundo.
Fidel vive y promete seguir librando batallas por un mundo mejor».
(Autores:
Wennys Díaz Ballaga, Carmen Maturell Senon, Susana Antón, Boris Luis Alonso
Pérez – Granma)
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/07/ratifica-declaracion-del-parlamento.html
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