La Villa de San Cristóbal de La Habana celebrará el próximo 16 de noviembre 507 años de su fundación, por eso muchas actividades para la fiesta inspirada en la campaña “Habana mía”.
Así Tribuna de La Habana, el órgano del Partido Comunista
de Cuba en la capital, retoma la sección “Estampas de mi ciudad”, publicada por
primera vez en 1985.
En esta primera publicación, un acercamiento a la historia
del Caballero de París, emblemática figura habanera.
“¡Mira quién viene
por ahí,
El Caballero de París!”
(Fragmento de la canción De París un caballero, de L.
Ibáñez, interpretada por Barbarito Diez)
Con sus anécdotas hace referencia a Don Quijote. Viste de traje y capa de mosquetero. Afirma venir de Francia, aunque nació en Lugo, España, y vivió más de 50 décadas deambulando por las calles de La Habana, como atrapado en su encanto.
Al decir su verdadero nombre, José María López Lledín,
resulta difícil imaginar que hablamos del emblemático personaje que con su
historia despierta la curiosidad de habaneros y visitantes. Sin embargo, si
decimos “Caballero de París”, lo reconocemos de inmediato.
“Yo soy la leyenda que camina, la tradición sagrada que
recorre las calles. (…) Yo soy el Caballero de París”. (Palabras de José López
Lledín, recogidas en el libro “Yo soy el Caballero de París, de Luis Calzadilla
Fierro). Foto: Marian Eugenia Serrano Estepa
No es para menos. Numerosas generaciones de habaneros
conocieron sus historias y recuerdan su paso por calles, plazas y parques. Su
apariencia resultaba peculiar: cabello largo y barba, ropa más adecuada para
climas invernales y, entre sus manos, periódicos, revistas, pequeños objetos
como cucharas, tarjetas y estampas de santos.
López Lledín afirmaba haber nacido el 29 de diciembre de 1886, en España, aunque generalmente evitaba hablar de su edad. Creció en la provincia española de Lugo, en una familia de ocho hermanos. En 1920 llegó a Cuba junto a su hermana Inocencia. Instalado en La Habana, trabajó en hoteles y dominaba el idioma inglés.
Durante varios meses permaneció detenido en la prisión del
Castillo del Príncipe “por un problema relacionado con un billete de lotería”.
Sus familiares afirman que luego de esta experiencia comenzó a experimentar
“delirios” de ser un personaje: el Caballero de París. Periodistas y escritores
ofrecen otras versiones de los motivos de su encarcelamiento. El misterio suele
envolver a estas leyendas.
Luego de su salida de prisión comenzó a deambular por la ciudad y así transcurrió su vida durante más de cincuenta años. El 7 de agosto de 1977 fue ingresado en el Hospital Psiquiátrico de La Habana. Así aparece reflejado en el libro “Yo soy el Caballero de París”, de la autoría de Luis Calzadilla Fierro, su psiquiatra, quien describe a José María como un hombre educado, culto y comunicativo, de “conducta pintoresca”.
Su figura ha inspirado a músicos, escritores y artistas de
la plástica. En la voz de Barbarito Diez escuchamos la canción escrita por L.
Ibáñez “De París un caballero”, y el escultor José Villa Soberón inmortalizó su
estampa con la escultura de bronce de tamaño natural ubicada en el exterior de
la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en el Centro Histórico
de La Habana.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2022/11/la-habanera-en-nuevo-aniversario-de-la.html
Marian
Eugenia Serrano Estepa – Tribuna de La Habana
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