Los Premios Villanueva de la Crítica 2025, que otorga la Asociación de Artistas Escénicos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, serán entregados el próximo día 21 en la habanera sala Villena de la Uneac.
La decisión sobre las obras ganadoras fue tomada a partir
de la votación de 20 miembros de su sección de Crítica e Investigación, quienes
tuvieron en cuenta la calidad artística y conceptual de las 116 puestas
nacionales y 11 de países invitados.
Las triunfadoras se midieron también por su impacto en el
panorama escénico nacional durante el año 2025, además de las reseñas críticas
aparecidas en diferentes medios de comunicación, escritas por especialistas,
que aportaron fundamento estético y valorativo a cada selección.
Los Premios Nacionales fueron para las piezas Faro, de
Teatro Andante, de la provincia Granma; Un rastro en las estrellas, de Teatro
de Las Estaciones, de Matanzas; El nombre de Juana, de La Habana; Actea–Ópera,
de teatro Hubert de Blanck, de La Habana; y Eclipse, de Danza Espiral, también
de Matanzas.
Core Meu, de Les Ballets de Monte-Carlo, del Principado de
Mónaco; y Gaia 2.0, de la compañía Bakhus, de Francia, se llevaron los premios
internacionales; a la vez que el reconocimiento especial fue para Un domingo
llamado deseo, de los grupos de teatro El Público y Trotamundo.
Faro, de Teatro Andante, es un espectáculo concebido para
calle y plaza que encontró en la Nave Oficio de Isla un espacio ideal, indicó
el crítico Omar Valiño, quien consideró que la pieza se erige como un teatro
libre y festivo, crítico y afirmativo», que funciona cual «talismán
comunitario: luz y refugio de la Isla”.
Por su parte, Un rastro en las estrellas, de Las
Estaciones, es un espectáculo-poema de Rubén Darío Salazar, director del grupo y
Premio Nacional de Teatro, que entrelaza versos y metáforas con la tradición lírica
de Martí y Dora Alonso, poniendo «la poesía en voz de personajes y atmósferas,
creando un tejido estético de gran fuerza teatral y musicalidad», al decir del
crítico y dramaturgo Ulises Rodríguez Febles.
Dirigida por Osvaldo Doimeadiós y protagonizada por Monse
Duany, El nombre de Juana es una obra minimalista que reconstruye la vida de la
mujer espectáculo cubana Juana Bacallao “desde un prisma íntimo y electrizante”,
resumió la crítica Daimany Blanco. «Es un homenaje a la diva irreverente, que
confirma el poder transformador del teatro en su estado más puro”, subrayó.
Actea-Ópera, del grupo Hubert de Blanck, con puesta en
escena de la soprano Bárbara Llanes y el dramaturgo y crítico Norge Espinosa, “conjuga
canto, actuación y danza en un rescate patrimonial que recontextualiza la acción
original en Corinto hacia una Cuba contemporánea», al decir del crítico teatral
Noel Bonilla-Chongo.
Eclipse, de Danza Espiral, es una coreografía de Liliam
Padrón que explora la memoria, la pérdida y la transparencia poética, donde «la
danza se convierte en escultura y gesto dramatúrgico, con una visualidad escénica
que integra pantalla y movimiento en diálogo constante», destacó el
especialista Roberto Pérez León.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/01/chano-pozo-tamborero-habanero-que.html
(CubaSi)
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