A las 10:00 hora local el santo padre presidió, en la Plaza de San Pedro, la celebración litúrgica del Domingo de Ramos, donde expresó en su homilía que “nuestro Dios: Jesús, rey de paz” es “un Dios que rechaza la guerra, a quien nadie puede usar para justificarla, que no escucha las oraciones de los que la libran”.
Cristo rechaza las oraciones de los guerreristas “diciendo
que, aunque multipliquen sus súplicas, no las escucharé; sus manos están llenas
de sangre” y, desde la cruz, les pide que “¡Tengan misericordia! ¡Depongan las
armas, recuerden que son hermanos!, indicó el obispo de Roma, según destaca una
nota de la oficina de prensa de la Santa Sede.
La homilía del líder de la Iglesia católica fue un enérgico
llamado a la paz, resaltó un reporte publicado en el sitio digital del diario
Vatican News, donde se señala que en esa conmemoración de la entrada de Jesús
en Jerusalén y la bendición de ramas de olivo y palma, el pontífice pronunció
unas palabras que emocionaron profundamente.
Tras la proclamación del Evangelio, se hizo el silencio
entre las cuarenta mil personas presentes en la plaza vaticana para presenciar
esa celebración, que se realiza este año en medio de un complejo clima
internacional, con un aumento de los conflictos bélicos, apunta ese medio.
En las llagas de Jesús, según dijo León XIV, “vemos las
heridas de tantos hombres y mujeres hoy” y “en su último clamor al Padre, oímos
el clamor de los abatidos, los desesperanzados, los enfermos, los solitarios y,
sobre todo, oímos el clamor de dolor de todos los oprimidos por la violencia y
de todas las víctimas de la guerra”.
Al finalizar la misa del Domingo de Ramos, y poco antes de
rezar el Ángelus, el sumo pontífice manifestó que “al comienzo de la Semana
Santa, estamos más cerca que nunca en oración de los cristianos de Oriente
Medio, que sufren las consecuencias de un conflicto atroz”.
El papa León XIV bendice las palmas en el Vaticano mientras
exige el fin de los conflictos armados que desolan a las poblaciones civiles víctimas
de la guerra. Foto: EFE.
El papa dirigió sus pensamientos a quienes no pueden
celebrar esos ritos, como sucede en Tierra Santa, dado el clima de violencia y
las restricciones impuestas precisamente a causa de la guerra.
Esta mañana la policía israelí impidió al patriarca latino
de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, y al custodio de Tierra Santa,
padre Francesco Ielpo, el acceso a la Basílica del Santo Sepulcro, cuando se
dirigían a celebrar la tradicional Misa del Domingo de Ramos en el lugar más
sagrado del catolicismo.
“Mientras la Iglesia contempla el misterio de la Pasión del
Señor, no podemos olvidar a quienes hoy participan verdaderamente de su
sufrimiento”, expresó el papa León XIV, y pidió que “elevemos nuestra oración”
por “los pueblos heridos por la guerra” para que “se abran caminos concretos de
reconciliación y paz”.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/03/cuba-frente-al-bloqueo-energetico.html
(Tomado de Prensa Latina)
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