La capital cubana puso en práctica una modalidad que busca
mover el cobro de pensiones y asistencias sociales hacia espacios más cercanos
a la vida cotidiana del habanero: comercios, micro, pequeñas y medianas
empresas (Mipymes) y otros actores económicos.
La medida, impulsada por el Banco Central de Cuba junto al
Banco Metropolitano S.A. (BANMET), el Gobierno capitalino y el Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social, responde a una necesidad evidente: facilitar el
acceso al efectivo a jubilados y pensionados, sin obligarlos a recorrer largas
distancias ni a enfrentar largas colas.
La experiencia, todavía experimental, no solo cambia el
punto de cobro, sino también la lógica del servicio. En vez de concentrar toda
la atención en la red bancaria, se apoya en establecimientos que ya forman
parte del tejido urbano y comercial de la ciudad, lo que puede aliviar la presión
sobre las sucursales y, al mismo tiempo, acercar el sistema financiero a la
población más vulnerable.
¿Qué deben cumplir los comercios?
Los comercios interesados en incorporarse al programa
pueden solicitarlo directamente en BANMET, que mediante contratación los
declara agentes no bancarios. Además, deben contar previamente con los códigos
de comercio de Transfermóvil y EnZona; si no los tienen, pueden gestionarlos en
cualquier oficina de los Joven Club de Computación y Electrónica.
Ese detalle técnico, aunque parezca menor, dice mucho sobre
el rumbo de la iniciativa. El Estado apuesta por una red de cobro que combina
presencia física, soporte digital y una relación más flexible entre banco y
comercio, en un intento por modernizar una operación que tradicionalmente
dependía casi por completo del cajero y de la sucursal.
Para los comercios, la propuesta no se reduce a una tarea
social. Entre los beneficios se incluye la posibilidad de depositar el dinero
de manera directa en su cuenta sin tener que desplazarse al banco, lo que
ahorra tiempo, reduce colas y mejora la gestión del efectivo. Asimismo,
obtienen comisiones por el servicio, un incentivo económico concreto para
participar en la modalidad.
A eso se suma un privilegio menos visible, pero importante,
el reconocimiento de un aporte social hacia un sector que necesita soluciones
prácticas y cercanas.
En otras palabras, el comercio no solo presta un servicio,
sino que se integra a una política de apoyo a jubilados, pensionados y personas
asistenciadas, lo que puede reforzar su vínculo con la comunidad.
https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/04/pago-por-caja-extra-para-jubilados-y.html
(Lenay Barceló Soto – Radio COCO)
Fuente consultada: Banco Central de Cuba
JCDT – YRV – SST
