Y es que su coraje y determinación están sembrados en cada
mujer cubana, y en su Federación, en marcha actualizada y ascendente, que a
fuerza de trabajo, preparación y convicciones siguen la batalla por la
conquista plena de toda la justicia posible.
Con su inconfundible sonrisa para transmitir seguridad y
ecuanimidad ante los retos más grandes, estuvo siempre con su voz, delicada e
inquebrantable, para reclamar un papel activo e igualitario de la mujer dentro
de la sociedad.
Inteligente, creativa, audaz, culta, apasionada y
raigalmente martiana, forjó su humanismo, sus ideas y trayectoria de vida, en
los postulados del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, y tomó como vía y
ejemplo su máxima: «Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar».
(Fiscalía General de la República de Cuba)
JCDT – YRV – SST
