Alina y Nerelys son dos jóvenes trabajadoras habaneras, madres solteras y jefas de familia, que recibieron las dos primeras casas modulares concluidas en La Habana, como parte del Programa de viviendas que convierte contenedores marítimos de último uso en moradas.
Alina Hinojosa Cardona es madre de dos adolescentes; vivían
hasta ahora en un cuartico en mal estado y en condiciones de hacinamiento,
situación que nunca la limitó para, además de educar y guiar a sus hijos con
esmero, tener un destacado desempeño labor y liderar el comité de base de la
UJC en su centro de trabajo, organización a la que ingresó desde los 14 años de
edad.
Nerelys Madan Catalá, de oficio secretaria y que desde los
22 años se desempeñó como delegada de su circunscripción por dos mandatos, residía
desde hacía más de 13 años en un albergue junto a numerosas familias; ahora
dispone de un hogar confortable para el mayor bienestar de su niño y su anciana
madre.
Las dos jóvenes agradecieron con pocas palabras y muchas
lágrimas, por la emoción, la entrega de sus viviendas, ubicadas en Nuevo
Vedado, a cuya inauguración asistió el Primer Secretario del Comité Central del
Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien al
final del sencillo acto fue al encuentro de vecinos de Nuevo Vedado que querían
saludarlo y con quienes compartió las victoriosas jornadas protagonizadas por
el pueblo cubano en estos días con la Marcha del Primero de Mayo y el
movimiento masivo de Mi Firma por la Patria.
UN
PROGRAMA QUE ENTUSIASMA
En la inauguración de las dos primeras viviendas modulares
a partir de contenedores marítimos concluidas en La Habana, donde se hizo
entrega de reconocimientos a las entidades ejecutoras, también participaron los
miembros del Buró Político, Manuel Marrero Cruz, primer ministro; Roberto
Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central; el general de
Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior; y el
general de División José Amado Ricardo Guerra, secretario del Consejo de
Ministros, entre otras autoridades.
Ambas casas, una contigua a la otra, son diseños diferentes
y habilitadas con materiales diferentes, en su construcción se utilizaron
remanentes de procesos inversionistas del turismo y tecnologías desarrolladas
por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuyo ministro, el general de Cuerpo de
Ejército Álvaro López Miera, también miembro del Buró Político, supervisó más
temprano la terminación de las obras.
En la sencilla ceremonia, el jefe del Gobierno de la
República, Manuel Marrero Cruz, recordó la génesis del programa, desencadenado
por sugerencias del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez y que
derivó en el reuso de los contenedores marítimos en los que se importan las
partes y piezas de los parques de paneles solares fotovoltaicos enviados por la
República Popular China.
Las dos viviendas modulares entregadas este sábado también
son una demostración que estas pueden hacerse con gusto y estética, integrarse
a las comunidades y el entorno urbano, contribuyendo a su embellecimiento,
además de ayudar con obras inducidas al vecindario y servir de estímulo a
mujeres, muchas de ellas solas y a cargo de sus familias.
El Primer Ministro ponderó las potencialidades del Programa
de viviendas modulares a partir de contenedores marítimos de último uso, aunque
–dijo— “no va a la velocidad que se quiere; se está haciendo, pero se puede
realizar más rápido”, aseguró.
Marrero Cruz comentó que las viviendas, que se construyeron
en apenas un mes, se levantaron en una esquina que, como dicen los cubanos,
“estaba casi perdida”, pero que ahora ha sido revitalizada por una urbanización
que incluyó beneficios para la comunidad, incluido la extensión del servicio de
gas de la calle a casas vecinas, la jardinería y la siembra de árboles frutales.
Estas dos viviendas –expresó- han roto con varios mitos en
torno al uso de contenedores marítimos para la construcción de viviendas en
Cuba, una tecnología que es una práctica internacional.
Uno de ellos es que si bien son hogares modestos, pequeños,
pueden ser bellos y cómodos; también, que pueden hacerse dentro de las ciudades
sin romper las normas establecidas; y tercero, que esta es una política viable.
El proyecto y construcción de estas dos viviendas –afirmó
Marrero Cruz- nos compromete y entusiasma para seguir adelante con este
programa.
LOS
CONTENEDORES LLEGARON PARA QUEDARSE
En un aparte con la prensa, la compañera Delilah Díaz
Fernández, directora general de la Vivienda del MICONS, comentó que “el
Programa para la construcción de viviendas modulares a partir de contenedores
marítimos de último uso es un programa que ha venido diseñando, desarrollando e
implementando el Estado cubano, el Ministerio de la Construcción y la Dirección
General de la Vivienda a partir de la potencialidad que ofrece contar con este
material que generalmente es un problema medioambiental, y la situación que
tiene nuestro país con el déficit habitacional, que asciende a alrededor de 806
000 viviendas.
“Los contenedores marítimos de último uso –recordó la
experta- son utilizados en el mundo entero para transformarlos en viviendas.
Esta no es una iniciativa propia; hay una experiencia consolidada a nivel
internacional, y a partir de esa experiencia y algunos desarrollos puntuales
que teníamos en diferentes lugares, decidimos implementar el programa”.
Díaz Fernández informó que en el país ya hay liberados más
de dos mil contenedores que van a tener este destino; actualmente se están
transformando alrededor de 700 en diferentes talleres. Es una estrategia
–añadió— donde el principal constructor ha sido el MICONS, aunque también han
intervenido otras entidades, incluido formas de gestión no estatal.
Las experiencias en este desarrollo –comentó la directiva-
incluyen más de cien soluciones diseñadas por nuestro Frente de Proyectos,
desde la construcción de edificios al confort térmico, a partir de las temperaturas
que hay en el país en los momentos de mayor insolación y en los meses de mayor
calor.
El programa –reiteró la Directora General de la Vivienda
del MICONS- es toda una potencialidad y llegó para quedarse. Así una vez que
hayamos consumido el total de contenedores disponibles hoy para esto, que son
más de ocho mil, prevemos continuarlo con otros que arriben a nuestros puertos
en condición de último uso.
Entre los principales beneficiarios de este programa
–añadió Díaz Fernández- estarán personas que han perdido sus viviendas por
eventos climáticos extremos; muchachas y muchachos egresados de las casas y
hogares de niños, adolescentes y jóvenes sin cuidado parental; quienes han
perdido su vivienda por derrumbes, y personas en situación de vulnerabilidad.
La experta señaló a propósito que el programa concibe que
la disposición arquitectónica de las viviendas obedezca a la estructura del
núcleo familiar, por ejemplo, que la cantidad de habitaciones esté en función
de cómo sea la composición familiar.
Para la implementación de la estrategia también –aclaró— se
han estado desarrollando manuales de explotación y mantenimiento, pues si bien
estas son estructuras duraderas, al igual que las viviendas tradicionales
llevan pintura cada determinado período de tiempo, la atención a las humedades
que pudieran surgir por los cambios entre los momentos de mayor y menor
temperatura, y otras problemáticas.
(René
Tamayo León – CubaSí)
JCDT –
YRV - SST
