El tranvía eléctrico y la modernidad frustrada de La Habana republicana

Foto archivo: Tranvías Habana

La Habana republicana soñó con ser una metrópolis moderna. Uno de sus símbolos más claros fue el tranvía eléctrico, que recorrió la ciudad desde principios del siglo XX hasta mediados de los años cincuenta.

El tranvía no fue solo transporte: fue espectáculo urbano. Los carros amarillos y verdes atravesaban El Prado, la Calzada de Jesús del Monte y El Vedado, llevando obreros, estudiantes y damas elegantes. Era la imagen de una ciudad que quería parecerse a París o Nueva York.

Sin embargo, el tranvía también reveló las tensiones sociales. Los barrios pobres tenían menos acceso a las líneas principales, y los trabajadores se quejaban de tarifas abusivas. Hubo huelgas de tranviarios que paralizaron la ciudad y pusieron en evidencia la fragilidad de la modernidad republicana.

La competencia con los ómnibus y los automóviles terminó por desplazar al tranvía. En 1952, se clausuraron las últimas líneas, y los carros fueron vendidos como chatarra. La Habana perdió así un símbolo de modernidad, quedando atrapada entre la nostalgia y la frustración

Hoy, recordar el tranvía eléctrico es recordar una ciudad que quiso ser cosmopolita, pero que no logró sostener su sueño. Es también una metáfora de la República: brillante en apariencia, pero corroída por desigualdades y conflictos internos.

https://rciudadhabanaoficial.blogspot.com/2026/07/las-aguas-ocultas-de-la-habana-colonial.html

Gina Picart Baluja

JCDT

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