Dos entidades de la Unión Eléctrica cuya labor, en una, y pronta puesta en funcionamiento, de la otra, significarán un salto muy positivo en la calidad y estabilidad del servicio eléctrico a la población y la economía, fueron visitadas en la tarde de este viernes por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
El Jefe de Estado llegó primero a la Fábrica de
Transformadores Latino, unidad empresarial de base (UEB) de la Empresa de
Producciones Electromecánicas de la UNE que fabricará este año, en sus tres
plantas, diez mil transformadores - entre nuevos y recuperados -, casi cinco
mil más que el año anterior.
El mandatario se trasladó luego hacia el área donde se
concluye el Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS, por sus
siglas en inglés) de El Cotorro, una inversión que está al 93 por ciento y que
con una capacidad de acumulación de 50 MW permitirá disminuir fluctuaciones en
el Sistema Eléctrico Nacional y con ello sucesos como los Disparos Automáticos
de Frecuencia (DAF), con su dañina carga de estrés a plantas y demás
infraestructuras del SEN y la caída brusca de circuitos a cualquier hora del
día.
El Presidente cubano estuvo acompañado en el recorrido por
el ministro de Energía y Minas, Vicente de La O Levy, y el director general de
la UNE, el ingeniero Rubén Campos Olmos, entre otros directivos.
FÁBRICA SIEMPRE EN TRANSFORMACIÓN
Inaugurada en 1987 a iniciativa del Comandante en Jefe
Fidel Castro Ruz, la fábrica de transformadores Latino, ubicada en Capdevila,
La Habana, se especializa en la manufactura de unidades monofásicas; o sea, los
transformadores que están instalados, por ejemplo, en los barrios, por lo que
la rotura de uno de ellos impacta de forma directa en nuestros hogares, amén de
la situación que pueda tener el SEN. Disponer de estos equipos es un alivio que
todos agradecen.
La Latino es la única del país con ciclo completo de
fabricación, pues las UEB de Villa Clara y de Manzanillo, cuya labor es
inestimable para garantizar la disponibilidad de transformadores en medio de
tantas limitaciones, se especializan en su recuperación, proceso que, no
obstante, también se desarrolla en la capitalina.
Para 2026 la UNE prevé, a partir del esfuerzo en sus tres
plantas, entregar 10 000 transformadores, ocho mil nuevos que se harán en la
Latino y dos mil que se recuperarán en todas. Están aseguradas las materias
primas e insumos mínimos para cumplir un programa donde lo que prevalece es la
inventiva y las soluciones de estos colectivos.
La fabricación y recuperación de transformadores eléctricos
en Cuba, con su red de plantas, talleres y un personal profesional y técnico
altamente preparado ha dotado al país de un nivel de soberanía tecnológica en
esta área que le ha permitido sortear, no sin pocos obstáculos -y sin cubrir la
demanda-, las limitaciones materiales que afectan al SEN, agudizadas por el
recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados
Unidos.
El pasado año, aunque debido a la escasez de materias primas solo pudo disponerse de poco más de 5 500 transformadores -entre nuevos y recuperados- para responder a la demanda de dispositivos para reemplazo o nuevas instalaciones, las trabajadoras y trabajadores de la Empresa de Producciones Electromecánicas de la UNE lograron ahorrar al país cerca de 20 millones de dólares.
Según explicó el ingeniero Javier Martínez Díaz, director
de la UEB Transformadores Latino, en 2026 el aporte de estos colectivos será
mucho mayor, tomando en cuenta que se fabricarán diez mil unidades, ocho mil de
ellas nuevas, mientras en 2025 en Capdevila solo se pudieron conformar 1 009
unidades de primer uso.
Durante el intercambio en la fábrica, el Primer Secretario
del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel
Bermúdez, puso énfasis en las facultades que disfruta la Latina como UEB, los
niveles de subordinación a que la obliga la empresa matriz y su independencia
en la toma de decisiones y en la distribución de ingresos entre los
trabajadores.
Conoció que, entre enero y marzo de este año, el salario
medio mensual del colectivo, integrado por algo más de 120 personas, fue de 11
617 pesos, y que el reparto de utilidades en el primer trimestre ascendió a 16
155 pesos por empleado, para un ingreso mensual por trabajador de unos 17 000
pesos; relativamente alto, pero por debajo de los devengos que se reciben en
otras entidades de la Unión Eléctrica, le informaron.
En la Latino se ha logrado una determinada estabilidad
laboral y desarrollan sus potencialidades técnicas y profesionales más de medio
centenar de jóvenes, algunos de los cuales forman parte del departamento
técnico, que se dedica al diseño de estos equipos.
Díaz-Canel evaluó los procesos de transformación digital,
automatización y uso de la Inteligencia Artificial en una fábrica que ya
acumula obsolescencia tecnológica, pero que avanza en las nuevas tecnologías,
como la creación de un software para el diseño de los equipos, de conjunto con
las universidades, y la automatización de maquinarias.
Durante su estancia en la Fábrica de Transformadores Latino, el Presidente cubano recorrió las diferentes áreas de su proceso productivo, donde saludó e intercambió criterios con los operarios.
SISTEMAS BESS: SALTO CUALITATIVO DEL SEN
En el Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías
(BESS) del Cotorro, aledaño a la subestación eléctrica local, Díaz-Canel
Bermúdez verificó el avance de una obra a punto de concluir tanto la inversión
civil como el montaje tecnológico.
Junto a sus otros tres congéneres de 50 MW cada uno (el de
la CUJAE –Habana 220-; el de Cueto, Holguín, y el de Bayamo, Granma), que de
conjunto tendrán una capacidad de acumulación de 200 MW, la inversión significa
un salto cualitativo en la robustez del SEN como parte del Programa de Gobierno
para la Recuperación del Sistema Eléctrico Nacional.
En un aparte con la prensa, el ingeniero Onasis Trujillo Núñez, jefe de Líneas y Subestaciones de la UNE, ponderó la importancia de este BESS para la regulación de la frecuencia en el SEN. Permitirá –comentó- la disminución de los disparos por DAF del sistema, disminuyendo así las interrupciones al servicio eléctrico.
Va a permitir también –explicó- que el programa
fotovoltaico que lleva a cabo la UNE, de alrededor de 2 000 MW, pueda cumplirse
con éxito totalmente, al permitir poner en servicio la capacidad total de los
parques de paneles solares.
Las obras en el BESS del Cotorro comenzaron en noviembre
pasado y al decir del ingeniero Trujillo Núñez ha sido una inversión donde
destaca la agilidad, la calidad y la profesionalidad, tanto desde el punto de
vista técnico como constructivo, en lo que ha sido vital la experiencia del
contingente Blas Roca como ejecutor civil de la obra.
(René Tamayo
León – Granma)
JCDT –
YRV – SST


