Envejecimiento activo y saludable: importancia del ejercicio físico.



La práctica sistemática de ejercicios físicos en el adulto mayor es fundamental para garantizar un envejecimiento activo, saludable y con calidad de vida. Sus beneficios abarcan múltiples dimensiones de la salud:

A nivel cardiovascular y metabólico, la actividad física regular reduce la presión arterial, mejora la circulación sanguínea, disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas como infartos y accidentes cerebrovasculares, ayuda a controlar la diabetes tipo 2 al mejorar la sensibilidad a la insulina y regula los niveles de colesterol, aumentando el llamado "colesterol bueno".

En el plano musculoesquelético, el ejercicio previene la sarcopenia (pérdida de masa muscular propia de la edad), aumenta la densidad ósea reduciendo el riesgo de osteoporosis y fracturas, mejora el equilibrio y la coordinación para prevenir caídas —una de las principales causas de discapacidad en el adulto mayor— y mantiene la movilidad articular, retrasando rigideces por artrosis.

Desde el punto de vista neurológico y cognitivo, la actividad física estimula la neuroplasticidad, ayudando a prevenir el deterioro cognitivo leve y la demencia; mejora la memoria, la atención y las funciones ejecutivas, y reduce el riesgo de Alzheimer al promover la liberación de factores neuroprotectores.

En el ámbito psicológico y emocional, el ejercicio combate la depresión y la ansiedad mediante la liberación de endorfinas, mejora la autoestima y la sensación de autonomía, favorece un sueño reparador combatiendo el insomnio y reduce el aislamiento social al fomentar la interacción grupal.

A largo plazo, la práctica habitual de ejercicios aumenta la esperanza de vida con calidad (años vividos de forma independiente), disminuye la necesidad de medicamentos y hospitalizaciones, y reduce el riesgo de fragilidad y dependencia para realizar actividades diarias como vestirse, bañarse o caminar.



Precisamente por todo lo anterior, cobra un valor incalculable la entrega de profesionales como la licenciada Marlenis Tamayo Pérez, quien lidera con entusiasmo y alegría las actividades físicas comunitarias para el adulto mayor en el Centro Deportivo Roberto Polanco, perteneciente al consejo popular Santa Felicia, en el Municipio Marianao.

Su labor va más allá del simple ejercicio: brinda una atención llena de calidez y dedicación que motiva a los adultos mayores a mantenerse activos, mejora su calidad de vida y les devuelve la confianza en sus propias capacidades. Actividades como estas, realizadas en la comunidad y con un trato humano, son medicina en estado puro.


(Texto y Fotos: Iliana Ortega Chávez)


YRV - JCDT 

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